Prevenir y curar.

Actualizado 02/04/2010 14:00:54 CET

MADRID, 2 Abr. (OTR/PRESS) -

Parece que el PP y el PSOE ultiman un acuerdo para que sus cargos públicos no se corrompan. Bienvenido sea. Sería deseable que el pacto, que deberá plasmarse después en una medida legislativa que se debatirá en el Congreso, incluyera no sólo actuaciones para dificultar la corrupción sino para actuar rápida y eficazmente contra los corruptos, apartándolos de la vida pública, desde el momento en que la justicia presuma una actuación irregular. Más aún, sería conveniente que los partidos adecuaran sus potentes aparatos organizativos y asumieran su responsabilidad in vigilando para ser ellos mismos los que detectaran conductas desviadas, las investigaran y pusieran a disposición de la justicia a sus compañeros manchados. Si uno no es capaz de gobernar su partido, difícilmente podrá presentarse ante la sociedad como candidato para gobernar el país. Actuaciones así son dolorosas y entrañan riesgos electorales, por supuesto. Pero siempre es más saludable extirpar el tumor a tiempo que verse tocado por las sucesivas metástasis. Supongo que a Mariano Rajoy le retumbarán estos días las palabras del mitin de Palma de Mallorca de 2007 cuando expresó a los españoles sus deseos de gobernar en España como lo hacía Matas en las Islas Baleares.

El último sondeo del CIS mantiene a los políticos como la tercera de las preocupaciones ciudadanas, detrás del paro y de la economía. Como no espabilen, cuando la situación económica vuelva al sendero trazado antes de la crisis pueden alcanzarán la primacía en esa negra lista, algo desolador en una democracia. Sin embargo, la preocupación por la corrupción y el fraude, siendo importante, es cinco veces menor que la que suscita la clase política. Es decir, los ciudadanos podemos entender que en los partidos surjan elementos corruptos, lo que comprendemos peor es que no sean aislados inmediatamente: todos, en todo lugar, de la misma manera. Tampoco deben entenderlo la inmensa mayoría de políticos que se afanan cada día en servir a los ciudadanos sin rozar la ilegalidad.

OTR Press

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