La ambición de Esperanza Aguirre

Actualizado 09/04/2008 2:00:41 CET

MADRID, 9 Abr. (OTR/PRESS) -

En vísperas del debate de investidura, en la que Mariano Rajoy redescubría y recuperaba formalmente su condición de líder opositor, ha sido objeto de un varapalo excepcional por parte de una de sus más relevantes correligionarias, la presidenta de la Comunidad de Madrid. Esperanza Aguirre bien quisiera ser presidenta del PP y aspirante a presidir el Gobierno de la Nación. Lo disimula bien poco, y por más que reitere que "a fecha de hoy no entra en mis planes ser candidata a presidir el PP", y que "mis aspiraciones políticas quedaron archicolmadas cuando era ministra de Educación", sin embargo, de sus propósito de actuación en el seno del PP cabe deducir cuestiones bien distintas.

Hay en la intervención de Esperanza toda una ambición política por satisfacer: Estoy dispuesta a dar la batalla para que los ciudadanos conozcan la opción abierta y liberal que es nuestro partido. Y a partir de ahí, su deseo expreso de que el debate se abra en el seno del PP, y se discutan esos planteamientos ideológicos básicos: No hay que rehuir los debates ideológicos donde la superioridad ética y moral de nuestros principios nos da la victoria.

Sobre todo, en la retahíla de los "no me resigno", hay toda una batería de enmiendas a la totalidad de la oposición del PP y de la Oposición de Rajoy: No me resigno a que nos hagan aparecer como enemigos de los homosexuales; no me resigno a que nos etiqueten de anticatalanes, no me resigno a la tercera división europea, no me resigno a que los nacionalistas acaben dictando la política, no me resigno a que el PP no dé la batalla ideológica al PSOE, no me resigno al escándalo que produce el funcionamiento de la Justicia. Y como punto final, su otra afirmación rotunda: Ser liberal es todo lo contrario a ser conservadorDe modo que, conforme indicaba un analista, además de la investidura de Zapatero estábamos asistiendo este martes al intento de Rajoy de quedar investido líder de la oposición.

Otros análisis han abundando en que Aguirre lanzó un órdago a Rajoy, y que la dirigente madrileña no descarta competir por la presidencia, por más que el entorno del líder del PP considere que el desafío es un farol. Lo cierto y verdad es que Aguirre ha criticado con extraordinaria severidad la oposición de Rajoy y ha pedido renovar el mensaje del PP, aunque no haya llevado su mensaje hasta el final: Aquí estoy yo para hacerlo... Aguirre asegura que se puede hacer mejor y que el PP ha caído en las trampas que le ha tenido Zapatero en la pasada legislatura. Afirma que al rehuir el debate ideológico, el PP ha sido percibido como homófobo, antipático u heredero de la dictadura. Propone un partido centrista, moderno, abierto y liberal, y no descarta presentarse como alternativa en el Congreso de Junio...

El guante está lanzado. Esperanza es probable que no se atreva a ir más allá. Pero el órdago está lanzado y cabe suponer que, o bien lo completa con su candidatura, o al menos, que Rajoy abre el correspondiente debate en el Congreso del partido, el 20 de junio en Valencia.

José Cavero.

 

OTR Press

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