Las condiciones de ERC-Puigcercós y Durán-CiU

Actualizado 02/01/2008 1:00:37 CET

MADRID, 2 Ene. (OTR/PRESS) -

Faltan dos meses para las elecciones generales de marzo, pero ya tenemos servidas las primeras exigencias de eventuales socios para la formación del siguiente gobierno. Se trata de la hipótesis de que Zapatero repita sus socios, por exigencias del guión. Bien quisiera, y así lo ha dicho ya en su rueda de prensa, poder cambiar de socio catalán, y tener a CiU en lugar de la ERC. Pero, en todo caso, uno y otro ya han hablado, por boca de sus respectivos portavoces, para plantear las condiciones en las que tanto CiU como ERC aceptarían dar su apoyo para la investidura de Rodríguez Zapatero, si éste necesitara de fuerzas ajenas a la propia para alcanzar la mayoría requerida.

Josep Antoni Durán i Lleida fue el primero en fijar condiciones: el pasado sábado indicaba que el apoyo de CiU quedaba supeditado a un cambio de políticas y de hacer políticas, y enumeró hasta ocho requisitos , el primero de los cuales era el de publicar los balances fiscales y pactar un sistema de financiación justo. A continuación, pactar las inversiones del Estado en Cataluña para los cuatro años siguientes, cumplir el contenido del Estatut, pacto escolar y educativo, debate energético sin excluir la energía nuclear, cambio en la política de inmigración para primar la contratación en origen y endurecer el reagrupamiento familiar; reforma del código penal para perseguir a las bandas organizadas; política económica en favor de la competitividad de las empresas y política social en favor de la familia y en el ámbito de la dependencia. ¿Nada más? Parece una exigente carta a los Reyes Magos.

Por su parte, el secretario general de ERC, Joan Puigcercós, ha advertido de que sólo apoyará una investidura de José Luis Rodríguez Zapatero si en los 25 días posteriores a los comicios satisface una serie de demandas, mucho más breves que las de CiU. En rigor, sólo menciona tres: una reforma del Tribunal Constitucional para que su composición sea "más plural", la publicación de las balanzas fiscales y la presentación de un sistema de financiación que satisfaga a Cataluña.

Eso sí, resulta mucho más insistente a la hora de presentar sus exigencias: Insiste en que en los 25 días que hay de carencia entre las elecciones y la investidura, ha de haber algunos temas sobre la mesa de forma muy seria, y que no valen promesas ni palabras. "Hemos de ser muy claros, ha de haber hechos sobre la mesa", ha insistido el dirigente de ERC, que ha recordado que, de lo contrario, se pueden encontrar con lo que ha sucedido esta legislatura, "cuando Zapatero hace promesas que después no cumple". "Si no se dan estas garantías, es bien difícil que votemos una investidura, aunque como máximo nos abstendríamos", ha declarado Puigcercós, dando a entender que el voto en contra a la investidura de Zapatero está por ahora descartado. Puigcercós ha dejado claro que, a diferencia de CiU, su partido "no hará mercadeo" entre PP y PSOE, porque ERC "no jugará nunca con el PP".

Efectivamente, es la diferencia esencial de los dos eventuales socios catalanes: CiU no descarta poder ayudar también al PP si se viera necesitado de sus votos para alcanzar el gobierno. ERC, en cambio, sólo apuesta por el PSOE; aunque al PSOE le resulte un socio incómodo, molesto y hasta, en ocasiones, indeseable. O el peor de los remedios posibles.

José Cavero.

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