Las dos ultimas víctimas de ETA

Actualizado 05/01/2007 1:00:11 CET

MADRID, 5 Ene. (OTR/PRESS) -

Hasta coincidencia en señalar que es improbable que la banda ETA buscara víctimas mortales con su furgón-bomba de Barajas, pero hay coincidencia en que, con la carga tan bestial empleada, era difícil que alguna persona no cayera en la trampa, como así ha sido. Explican quienes han recorrido "la zona cero" de la terminal de Barajas, que así como el cadáver de Carlos Alonso Palate ha aparecido, no será fácil que suceda algo parecido con la otra víctima mortal, cuyo vehículo estaba aparcado muy cerca del foco central del fuego ETARRA, la furgoneta con trescientos, quinientos u ochocientos kilos de explosivos empleados. El joven Diego Armando Estacio pudo haber resultado desintegrado, sin dejar a sus familiares ese consuelo final, y mínimo, de ver sus restos mortales. Tal vez ni siquiera los hubo, o son polvo en medio de las cuarenta mil toneladas de escombros.

En todo caso, habrán sido, de momento, y ojalá que para siempre, las dos últimas víctimas de la banda terrorista ETA, y esta vez de verdad y sin tener que revisar las listas anteriormente elaboradas de víctimas. Sobre este particular, el periódico ABC, y citando fuentes del ministerio del Interior, sostiene que con la muerte de Carlos Alonso Palate, son ya 818 las personas que han muerto en España en atentados de ETA desde el comienzo de su actividad terrorista. No coincide la apreciación con la que recientemente ha hecho uno de los periodistas que se han especializado en el terrorismo ETARRA, José María Calleja, quien en su obra "La Derrota de ETA, de la primera a la última víctima", enumera una por una, con nombre, apellidos y circunstancias de su muerte trágica, nada menos que a las 832 víctimas de la banda armada.

Las últimas horas han prestado particular atención, precisamente, a las víctimas y a sus familias, incluso con la visita, que se ha hecho esperar, de los dos líderes políticos, Rajoy y Zapatero. Para más adelante queda la gran duda que sigue planteada: en qué medida el presidente Zapatero renuncia total y absolutamente al proceso de diálogo o se reserva "para más adelante", y una vez que haya transcurrido un tiempo prudente y vuelva a merecer alguna confianza en sus interlocutores de la banda. Es curioso sobre el particular que Batasuna insista en que el proceso no se ha roto, y que siguen las esperanzas puestas en esas conversaciones, cuya más reciente expresión había sido el encuentro que mantuvieron en Ankara los dos principales "negociadores", Josu Ternera y Jesús Eguiguren. Un encuentro en el que ninguna de las partes dio a entender que el proceso estuviera en riesgo y a punto de saltar por os aires con centenares de explosivos y la muerte de dos ecuatorianos llegados a probar fortuna en España...

José Cavero.

 

OTR Press

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