Estatuto satisfactorio.

Actualizado 03/07/2010 14:00:12 CET

MADRID, 3 Jul. (OTR/PRESS) -

Sorprendió a algunos que el jefe del Gobierno, Rodríguez Zapatero, tardara dos días en dar a conocer su opinión sobre el fallo del Estatuto catalán del Tribunal Constitucional. En realidad, el Gobierno habló, por boca de la vicepresidenta De la Vega, apenas se conoció el fallo. Al mismo tiempo que José Montilla arremetía contra el fallo y quienes lo elaboraron, en cambio, De la Vega celebraba que la sentencia, primero, derrotara las tesis del PP recurrente, poniendo a salvo la mayor parte del texto aprobado por el Parlament, los ciudadanos catalanes y las Cortes, y en segundo lugar, manifestaba la satisfacción del gobierno porque las instituciones, concretamente le Tribunal Constitucional, hubieran cumplido la tarea que tenían pendiente. El contrapunto, feliz por parte del Gobierno central, y vivamente enojado desde la voz del tripartito catalán, era expresivo del difícil diálogo que se ha producido en los últimos meses entre un Montilla empujado por las aspiraciones nacionalistas, y un Zapatero confiado en que los magistrados del TC estarían a la altura de las circunstancias.

Después de lo cual, en efecto, las manifestaciones de Zapatero han resultado una reiteración: considera la norma emanada del TC básicamente constitucional, se declara satisfecho, y confiado en que las aguas se serenarán cuando pasen los días en Cataluña. El Presidente ha pretendido tranquilizar al PSC, aunque no ha evitado desatar algunas iras de los nacionalistas catalanes. Mientras Montilla confía en que Zapatero ayude a contrarrestar algunos recortes del estatut, como crear por ley el Consejo Judicial de Cataluña, los convergentes de CiU lamentan que Zapatero haya dado por cerrada la etapa descentralizadora. Ése resulta ser ahora el punto de mayor preocupación para el nacionalismo catalán, que entiende que no caben otros recursos que fuercen a rectificar al TC..., algo que sería difícilmente comprensible para cualquiera. "Cuando se serenen las aguas y se lea la sentencia, afirma Zapatero, veremos que es el fin de todo un proceso de ampliación, de descentralización política y de reconocimiento de más identidad de Cataluña dentro de la España constitucional y democrática que optó por el autogobierno".

Eso sí, entre todos, están consiguiendo enfriar el ambiente previo que se dispuso inicialmente para una respuesta unitaria contra e fallo constitucional. La anunciada ausencia de la ministra Chacón de esa anunciada manifestación unitaria parece expresiva de que, por parte de los socialistas, no cabe otra tarea que la "venta" y explicación de lo conseguido. A lo sumo, esa movilización del próximo día diez, encauzará el enfado catalán, pero será el punto final al debate estatutario.

OTR Press

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