Imparable crecimiento del consumo del cava.

Actualizado 28/12/2010 13:00:45 CET

MADRID, 28 Dic. (OTR/PRESS) -

Ni la profunda crisis económica, ni los boicots, ni la gran competencia mundial ni las dificultades que arroja la fortaleza del euro ante el dólar a la hora de exportar, parecen truncar el imparable crecimiento del cava, según un estudio que proporciona este lunes La Vanguardia. Pese a que el número de empresas elaboradoras se ha reducido, pasando de las 266 de diciembre del 2009 a las 258 del pasado mes de septiembre, el cava no se desbrava. Las venta han crecido un 9,96% durante los primeros meses del año, hasta alcanzar los 147,9 millones de botellas. Las exportaciones siguen siendo la gran baza del espumoso con capital en Sant Sadurní d'Anoia. De enero a septiembre se han incrementado en un 13,5% (91,9 millones de botellas), mientras que el año pasado cayeron un 5,5%. Pese a ello, en el 2009 se obtuvo el segundo mejor resultado de la historia en cuanto a las ventas en los mercados exteriores, que sumaron 131,2 millones de botellas vendidas a 114 países de todo el orbe. Por su parte, si las ventas de cava en el mercado interior acumulaban una caída del 13,3% desde el 2007, en lo que va de año han subido un 4,58% respecto al 2009, cuando cayeron un 0,98 respecto al 2008. En España se vendieron menos botellas de cava en el 2009 que 19 años antes. Estas Navidades, sin embargo, los españoles beberán unos 36 millones de botellas, un 4% más que hace un año.

El presidente del Consejo Regulador del Cava, Gustau García Guillamet, advierte que aún queda por saber el comportamiento que experimentarán los mercados en el último trimestre del año. Sea como fuere, si se extrapolan los resultados del mismo periodo del 2009, el cava cerrará el año con unos excelentes resultados. De hecho, García Guillamet afirma que las cifras de ventas que se están cosechando en un contexto de gran crisis económica son "para lanzar las campanas al vuelo". Incluso el análisis de las expediciones de cava habla en favor de la efervescencia que está experimentando el segundo espumoso de calidad más vendido del planeta, del que el año pasado se comercializaron 219,4 millones de botellas. Las producciones de las bodegas se han incrementado en un total de 17,1 millones de botellas entre septiembre del 2009 y el pasado mes de septiembre. La última vendimia se cerró con una cosecha que se situó en torno a los 300 millones de kilos de uva, unos 20 millones más que la del 2009. Se espera calificar tras la vendimia de este año unos 180 millones de litros de vino base cava. El presidente del Consejo Regulador del Cava no duda en atribuir el éxito del cava "al trabajo y esfuerzo de nuestras empresas, que, pese a tener más dificultades que nunca, responden con más esfuerzo que nunca". Ya al hacer balance del ejercicio 2009 García Guillamet afirmaba que los resultados "son para estar satisfechos con la categoría del producto en un marco de recesión". Recordó que en las bodegas no hay expedientes de regulación de empleo y que el cava "está ayudando a que se mantenga la agricultura en nuestras zonas". Sin embargo, el vicepresidente del Consejo Regulador, Pere Albà, que representa a un sector productor que suma 7.000 viticultores que trabajan 31.000 hectáreas, lamenta que "el gran avance mundial de ventas del sector del cava no se ha traducido en una mejoría económica para unos productores que nos esforzamos para obtener uvas de calidad". A pesar de que algunos elaboradores reconocen que la conquista de mayores ventas en los mercados de exportación se está consiguiendo en función de unos precios bajos, el presidente del Consejo Regulador asegura que el precio medio ha crecido "ligeramente" en lo que va de año. Donde sí ha retrocedido, aunque muy poco, es en el mercado interior. El precio medio de la botella de cava en el mercado interior, que experimentó un retroceso del 5% en el 2009, se situó en 4,7 euros, y en la exportación, donde se incrementó ligeramente, en 3,8 euros. El Consejo Regulador asegura no disponer de la evolución de las marcas blancas en el sector durante los nueve primeros meses del año. Del 2008 al 2009 crecieron un significativo 19,75%.

También buena muestra de las oportunidades que la crisis está brindando al cava es la espectacular marcha de las ventas en Bélgica, un país de 11 millones de habitantes donde ya el año pasado se consumieron más de 15 millones de botellas. Si en el 2009 las ventas a Bélgica ya se dispararon un 57,57%, en los primeros nueve meses de este año han vuelto a crecer un 41%. Tanto el presidente del Consejo Regulador del Cava como el presidente de Freixenet, Josep Lluís Bonet, entienden que la crisis económica ha provocado que el cava esté sustituyendo al champán en los gustos de los belgas, unos consumidores que son verdaderos connaisseurs. Bonet es de la opinión que al cava se le está presentando una gran oportunidad ya que "muchos consumidores de champán probarán ahora con la crisis por primera vez el cava y descubrirán que su precio es mucho más razonable, con un nivel de calidad semejante". Pronostica, de esta forma, que "muchos consumidores se pasarán al cava en todo el mundo" y que esta bebida acabará desbancando al champán del liderazgo mundial en cuanto a botellas vendidas gracias a sus exportaciones. Bonet, que espera que su compañía cierre el año fiscal en abril del 2011 acumulando un crecimiento de ventas de un 10% respecto al último ejercicio, confía ciegamente en las exportaciones de cava, que considera que "no tienen límite". En cambio, opina que las ventas de cava en España adolecen de "mucho retraso respecto a las potencialidades que existen" por el hecho de "no haber existido unión en el sector" y por "no haber hecho los deberes". En Codorníu también están a punto de cerrar un buen año, especialmente en lo referente a unas exportaciones que "alcanzan los dos dígitos de incremento respecto al 2009", según su director general, Xavier Pagès. Remarcables han sido los crecimientos de ventas de Codorníu en los principales mercados internacionales, como Alemania, el Reino Unido o Japón. El primer ejecutivo de las cavas de la familia Raventós atribuye la buena marcha del cava a "su impresionante relación calidad-precio" y al hecho de que "pese a no ser un producto imprescindible, la gente lo necesita para disfrutar". El presidente de la Confraria del Cava Sant Sadurní, Pere Bonet, asegura que el cava está atravesando la crisis con muchos esfuerzos promocionales y también de precio. Recuerda, sin embargo, que "los momentos difíciles son los de las oportunidades" y destaca la apuesta tecnológica y la profesionalidad del sector, así como la calidad "sin fisuras" del cava que elaboran. También remarca la relevancia y solidez de las marcas y el hecho que se han ampliado muy notablemente las gamas de productos.

OTR Press

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