Los tres lugares y modos de celebrar el 11-S

Actualizado 12/09/2010 14:00:39 CET

MADRID, 12 Sep. (OTR/PRESS) -

Es sabido que en la misma fecha del 11-S coinciden unos cuantos acontecimientos ya históricos: el ataque contra las Torres Gemelas de Nueva York, que causó tres mil muertos, y que este año ha tenido un notable refuerzo de atención por causa del reverendo que aconsejó la quema de Coranes, con el rechazo correspondiente por parte de los musulmanes de todo el mundo; el golpe de estado que terminó con Salvador Allende, presidente de Chile. Este año, todo Chile, y el mundo, siguen pendientes de la recuperación de los 33 mineros atrapados a 700 metros de profundidad. El tercer 11-S es la Díada, o festividad nacional de Cataluña, que los dirigentes catalanes celebran cada año, y que esta vez ha coincidido con el comienzo de la campaña electoral que debe conducir a las elecciones autonómicas del 28 de noviembre.

Este año, la organización de la ofrenda floral al monumento de Rafael Casanova situó a los ciudadanos más lejos del lugar que tradicionalmente tenían reservado, con lo que los políticos se ahorraron los tradicionales abucheos. Los ciudadanos que acudieron a contemplar las ofrendas de partidos e instituciones con motivo de la Diada de Cataluña debían colocarse este año a cien metros. Montilla, Carod-Rovira y Saura depositaron sobre el monumento una gran corona de laurel. El silencio se ha extendido también a la comitiva oficial. A diferencia de otros años, ni Montilla ni sus consellers han hecho ninguna declaración a la prensa, justo la semana en que se ha dado a conocer la fecha de las elecciones catalanas para el 28 de noviembre. Poco después la Mesa del Parlament, encabezada por su presidente Ernest Benach, depositaba otra corona idéntica.

Más tarde realizó su ofrenda una representación del Ayuntamiento de Barcelona. El presidente de la cámara catalana, Ernest Benach, ha declarado a los medios que Catalunya se encuentra en un momento "complicado", pero ha recordado que 1714 también fue un momento igualmente difícil, "y pese a eso aún estamos aquí", apuntó. De cara a la Diada, Benach ha pedido a los catalanes que "expresen desacomplejadamente su catalanidad" y reflexionen de cara al futuro. El presidente del PSC, Higini Clotas, ha reivindicado el Estatut frente a quienes abogan por "sueños españolistas y tomar atajos y caminos inexplorados". "Frente a todos ellos, unidad", ha dicho Clotas, quien ha defendido la aplicación del Estatut en su integridad, también en aquellos artículos recortados por el Constitucional en su sentencia.

Por su parte, el ministro de Trabajo ha apostado por "fortalecer" a Cataluña dentro de España, tras participar en la ofrenda floral. Corbacho ha destacado que uno de los temas fundamentales de los próximos meses será las relaciones Cataluña-España, y ha criticado a aquellos que apuestan por "desenchufar" esta autonomía del Estado. El ministro ha asegurado que no acude a los actos de la Diada para aumentar su visibilidad pública tras anunciar que iría a las listas del PSC de las autonómicas, y ha recordado que ya había acudido en anteriores ocasiones a la ofrenda floral como presidente de la Diputación de Barcelona.

Tras la ofrenda del Govern, ha llegado el turno de CiU. Su líder, Artur Mas, aprovechó la ocasión para contrastar su apuesta por la "unidad" de todos los catalanes con el discurso institucional que pronunció este viernes el presidente de la Generalitat, José Montilla, con motivo de la Diada, en el que alertó del independentismo. "Hay que unir a la gente y cohesionarla, y no criticar determinadas pulsiones", aseguró Mas. criticó el discurso del presidente de la Generalitat con motivo del 11 de septiembre, por considerarlo excesivamente partidista. Apelando a la unión "ganaremos mucho más que no criticando" al separatismo como a juicio del dirigente de CiU ha hecho Montilla, ha añadido.

El líder de CiU dijo que lo que hay que hacer es "levantar el país desde todos los puntos de vista, cultural, económico, social y nacional". La Diada llega en unas "circunstancias especialmente difíciles", ha dicho Mas, quien se ha mostrado ilusionado y esperanzado de poder dar un giro de 180 grados a la situación. "Es el momento de tirar el país hacia adelante, de hacerlo renacer, de dar prestigio al país y a sus instituciones y de ganar credibilidad". Ante los cambios introducidos este año por el Govern, Mas ha indicado que es cierto que hay menos abucheos a los políticos, pero en cambio, antes había "mayor participación". Mas afirma que el Govern consultó a la oposición sobre estos cambios, y no ha querido revelar de si modificará el formato de los actos institucionales por la Diada si gobierna.

Por otro lado, el candidato de ICV-EUiA a la Presidencia de la Generalitat ha advertido que la cohesión nacional a la que debe aspirar Cataluña es indisociable de la cohesión social, que implica atajar la crisis económica. En cuanto al líder municipal del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández, ha celebrado la ausencia de la estelada en el monumento de Rafael Casanova en Barcelona "por primera vez". "Es el primer año que la bandera estelada no preside los actos institucionales en el monumento y ojalá esto sea un primer paso hacia la normalidad. Por fin este año se ha atendido mi petición de que sean las bandera oficiales las únicas presentes en el acto", ha destacado. Pese a que el PP de Catalunya ha decidido no acudir a la ofrenda floral, Fernández Díaz ha asistido al acto en calidad de concejal del Consistorio de la capital catalana.

Pues bien, pese a todo, a la llegada de los políticos no les han faltado abucheos. Un grupo de diez antitaurinos exhibieron pancartas en que piden prohibir los correbous, los capllaçats y los embolats. Asimismo, hubo partidarios de la independencia con pancartas en inglés que rezan Catalunya is not Spain y Catalonia is an opressed nation. Además, han repartido propaganda que reclama más presencia del catalán y asegura que el castellano se ha impuesto "criminalmente" por el Estado.

En cuanto al discurso del president, José Montilla no quiere que el sentimiento de agravio y la frustración colectiva que, en Catalunya, ha provocado la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatut monopolice el camino hasta las elecciones del 28-N. En su discurso institucional reclamó a la ciudadanía mirar al frente y seguir avanzando: "Quedarse parado es retroceder". Montilla conminó a encontrar "una salida constructiva a la crisis institucional y política en torno al autogobierno". Para Montilla, la sentencia "ha dañado el sentimiento de afecto de muchos miles de catalanes en relación a España y sus instituciones".

Él, a diferencia de los partidos que están por explorar o hacer ya efectiva la vía soberanista, está por la "unidad política y social". Para Montilla, la mayoría de los ciudadanos busca "tiempos de mayor serenidad, que el diálogo se imponga al griterío y la unión a la pulsión separadora". El president destacó que la sociedad catalana tiene derecho a "exigir y esperar soluciones" y avisó de que esa voluntad de distender el ambiente y rehacer los puentes con España siempre debe llevarse a cabo desde el "diálogo exigente" y sin regatear "firmeza en la voluntad de autogobernarse". En esta línea, el president sacó a colación en su intervención que la "honda indignación" que provocó el fallo del TC en amplios sectores ya se hizo visible "de forma masiva y plural en la gran manifestación del pasado [10 de] julio en las calles de Barcelona".

El líder del PSC centró su mensaje en el autogobierno, pero también en la crisis. "Pienso que podemos empezar a hablar de recuperación, pero aún nos quedan meses difíciles", aseguró a la audiencia. Y a modo de cierre de la legislatura, recordó los objetivos que se marcó al principio. Sin dar a entender si había cumplido, reclamó haber ejercido el cargo de 128º president de la Generalitat con "honor, dignidad y responsabilidad".

Una Diada claramente electoral...

 

OTR Press

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