Zapatero rompe con los suyos para alinearse a Sarkozy

Actualizado 19/09/2010 14:00:28 CET

MADRID, 19 Sep. (OTR/PRESS) -

Cabía esperar que el apoyo expresado por Zapatero a Sarkozy sobre la expulsión de gitanos rumanos, trajera cola, y llegara a tener reflejo en la política española. La política desgobierno socialista en materia de inmigración ha sido, tradicionalmente, mucho más considerada, y a muchos dejaba perplejos el abrazo de solidaridad de Zapatero a su colega francés. Apenas concluyó el consejo de ministros de este viernes, la vicepresidenta De la Vega hubo de vérselas con las preguntas de quienes expresaban ese estupor, perplejidad e incredulidad con del gesto del presidente.

Una cosa es que esté entre los damnificados de la comisaria Reding, porque en su momento menospreció los planes de igualdad de Bibiana Aído, y otra que se alineara, sin la menor dificultad, a todos los restantes jefes de estado y de gobierno, frente a la Comisión Europea, su presidente Durao y su comisaria presuntamente "deslenguada". Sobre todo, porque- como resalta el diario El País-, mientras el presidente del Gobierno defendía a Sarkozy en Bruselas, el Grupo Socialista registraba en el Congreso una proposición no de ley en la que se afirma que "las expulsiones colectivas son contrarias al derecho comunitario, a los valores y principios europeos".

Hay que situarse en la sesión de Bruselas, cuando todos los mandatarios del Consejo Europeo no pronunciaron ni una crítica al Gobierno francés por las expulsiones de gitanos, y se limitaron a censurar a la comisaria de Justicia, Viviane Reding, por la comparación con los nazis. Parece que la tarea de Sarkozy del "uno por uno" y la solidaridad entre los "jefes de primera división" hicieron mucho a favor de esa política dual: la CE contra los jefes...

Por lo que se refiere al PSOE ha mantenido en las últimas semanas una posición de crítica abierta a las expulsiones, como lo demuestra la iniciativa registrada en el Congreso a mediodía del pasado jueves, aunque elaborada el lunes 13 de septiembre y firmada por el máximo responsable del Grupo Socialista, José Antonio Alonso, y el portavoz de la Comisión Mixta de la Unión Europea, Juan Moscoso. El texto no menciona expresamente a Francia, pero empieza por asegurar que "muchos europeos, así como del resto del mundo, contemplan con profunda preocupación lo que está ocurriendo con la minoría gitana en algunos países". No había duda del sentir de los socialistas, por el tenor de su actuación desde que se conoció la expulsión de los gitanos rumanos en Francia. A su vez, en el Parlamento Europeo, los socialistas españoles votaron la semana pasada en contra de las expulsiones, con una intervención vehemente y fundamentada del portavoz socialista español, Juan Fernando López Aguilar.

Además, en la web del PSOE aún se puede leer que la actuación del Gobierno francés supone una "expulsión colectiva y objetivada sobre base étnica que va contra la construcción europea y contra su principio de ciudadanía". La nota reclama una posición política frente al Gobierno francés y añade: "La Unión no puede permitir acciones populistas de Gobiernos que pretendan superar sus problemas ante las encuestas buscando chivos expiatorios. Cada vez que se produzca un gesto de desprecio hacia las instituciones por parte de algún dirigente, éste se va a encontrar frente a este Parlamento y al conjunto de las instituciones europeas".

Unos días antes, el PSOE se sumó a las concentraciones convocadas en toda Europa contra las expulsiones. El secretario de Movimientos Sociales del PSOE, Pedro Zerolo, aseguró que la actuación del Gobierno francés "estigmatiza a las personas por su origen étnico". Ante el silencio de Zapatero sobre esta materia, desde el Gobierno se ha querido diferenciar el apoyo al presidente a Sarkozy, después de escuchar sus explicaciones en el Consejo, y la política de respeto a la libre circulación y a la no discriminación por razones étnicas. No obstante, el presidente no hizo alusión alguna a la misma, sino que se unió al ataque de Sarkozy a la comisaria de Justicia. Fuentes gubernamentales explican que el presidente sí valoró que Sarkozy reconoció el error de la circular de la policía en la que se ordenaban expulsiones colectivas y no individuales. Además, la investigación de la Comisión Europea sigue adelante y a ella aludió la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, quien destacó "los avances conseguidos en la Unión Europea, con una política común de inmigración que conjuga seguridad y respeto a las leyes", liderada por España.

De todos modos, es claro que el presidente ha sido pillado "con el pie cambiado", y que será inevitable que se sitúe donde ha estado siempre, por más que deba desmarcarse de Sarkozy y su actitud xenófoba.

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