La candidatura de Rubalcaba.

Actualizado 07/02/2011 13:00:16 CET

MADRID, 7 Feb. (OTR/PRESS) -

Todo parece indicar, y no solo en las encuestas, que el vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba sería el candidato socialista que acortaría más distancia frente a Mariano Rajoy. Pero una cosa es acortar y otra ganar. De eso (casi) nadie habla por ahora en el PSOE, lo que de momento acota al debate a una derrota más o menos dulce frente al PP. ¿Es eso definitivo? En política (casi) nada es definitivo, de manera que en un año pueden pasar muchas cosas. Como dice 'El País', diario próximo a la candidatura de Rubalcaba, si con Zapatero la ventaja del PP sobre el PSOE es de más de 14 puntos, con el vicepresidente esa ventaja se reduce a solo cuatro puntos. Y esa diferencia sería salvable en el tiempo que queda hasta las generales de 2012; máxime con una buena campaña electoral. Amortizado Zapatero, lo que es evidente es que el PSOE depende más que el PP de un candidato capaz de movilizar al electorado, entre otras razones porque el del PP ya lo está, mientras que el del PSOE hay que recuperarlo para la causa.

Más allá de los análisis políticos basados en las encuestas y en los apoyos mediáticos, que sin duda favorecen a Rubalcaba, hay otros dos frentes que condicionan la candidatura del PSOE: el sistema de elección y el contexto económico. Como no está descartado que haya primarias, sino más bien todo lo contrario, hay que considerar que cuando esto pasa en el PSOE las bases no siempre dicen lo mismo que sus jefes y los medios amigos de sus jefes: tenemos casos recientes, como el de Tomás Gómez, y otros más lejanos como el de Borrell. E incluso alguno entre ambos extremos, como el del propio Zapatero, que ganó contra pronóstico.

Supongamos, en todo caso, que no habrá sorpresas y que esta vez las bases apoyan a Rubalcaba. Aún así, tampoco es desdeñable la importancia e influencia del contexto económico, que seguirá siendo malo, al menos en términos de empleo. Para superar esta adversidad, el PSOE precisaría convencer a su electorado de que con el PP todo será aún peor, que ya es decir, y que ahora que ya se hicieron los duros recortes ordenados por Merkel las cosas irán a mejor. Es posible que el mago Rubalcaba le de la vuelta a las cosas, puede que incluso le de mil vueltas a Rajoy, pero fácil no es.

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