La salida de la crisis

Actualizado 20/04/2009 14:00:28 CET

MADRID, 20 Abr. (OTR/PRESS) -

El presidente Rodríguez Zapatero, que también es líder del PSOE y ahora controla a su gusto el Ministerio de Economía, tiene en el horno una batería de medidas económicas que conducirán a España a cifras de endeudamiento prácticamente olvidadas en este país. Es su receta para salir de una crisis que amenaza con llevarse por delante a más de cien mil trabajadores cada mes y, de paso, a su Gobierno. El nuevo Ejecutivo parte de la base de que si se confirma la recuperación de Estados Unidos, éste puede tirar de las economías de Francia y Alemania, que a su vez son decisivas para la recuperación en España, al menos en términos industriales. Como es sabido, la economía española depende básicamente de su mercado interno y del centroeuropeo.

Si ese cuento de la lechera se confirma o no, la verdad es que tampoco depende de Zapatero, que en este caso sería un observador más de lo que se cuece en los países de Obama, Merkel y Sarkozy. Su verdadero problema está en España, donde a la crisis financiera y a las fechorías que sigue cometiendo la banca, cobrándole a las empresas y a los particulares tipos propios del año 89, se suma la crisis inmobiliaria, de muy difícil salida; la caída del consumo, y la incertidumbre sobre el turismo, hoy por hoy la gran esperanza real a corto plazo.

Para que el país no se pare completamente, Zapatero dejará en manos del ministro José Blanco recursos suficientes para que la locomotora de la construcción pública siga tirando del carro. Los otros grandes cheques serán para el paro y otras políticas sociales, así como para la financiación autonómica. Si los catalanes aceptan rebajar sus pretensiones y, en consecuencia, tampoco hay que darle proporcionalmente cifras elevadas a las demás autonomías, puede quedar algo para los ayuntamientos, que están bajo mínimos al caerles sus ingresos dependientes del IVA y del IRPF, de ahí que ya pidan otro Plan E que dé continuidad al plan de los 8.000 millones que les aportó ZP para salir del paso.

España tiene una cierta fortaleza en su contenido nivel de deuda, dado el superávit de los últimos años, lo cual le permite seguir recurriendo al déficit, pero tampoco tanto como para que solo así el país supere la crisis. Por el contrario, familias y empresas están muy endeudadas, sin que los bancos y las cajas colaboren con el Gobierno contribuyendo a que las líneas del ICO lleguen a pie de calle. Al contrario, se están aprovechando para tapar sus agujeros cobrando tipos fuera de mercado. Más de uno en el Gobierno echa ahora de menos la privatizada red de la Caja Postal.

JOSÉ LUIS GÓMEZ

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