Flores de invernadero.

Actualizado 15/07/2013 14:00:21 CET

MADRID, 15 Jul. (OTR/PRESS) -

El presidente Rajoy parece estar tan ocupado con sus SMS a Luis Bárcenas que las cosas de la economía se las deja a sus ministros de Hacienda y de Economía o, si es preciso, a la vicepresidenta. Cuando menos, parece sorprendente, porque el momento económico es clave, a juzgar por las posiciones que van adoptando tanto Cristóbal Montoro como Luis de Guindos, rodeados de flores de invernadero, como dice este último, tal vez lector de la novela de Natalia García que lleva ese título. Lo más coherente, de seguir sí, sería que Rajoy abandonase la Comisión Delegada de Asuntos Económicos.

Las cosas ya no van tan mal y procede atar todos los cabos. "La recesión ha quedado atrás", anuncia a todo tren el ministro de Economía en una entrevista concedida a 'El País', sin que falte la letra menuda de las precisiones. Luis de Guindos se muestra esta vez más prudente que el titular de Hacienda, quien hizo el primer anuncio en ese sentido, pero sin tantas cautelas. Ni tantos altavoces. La verdad es que las dos últimas intervenciones de Montoro en el Congreso pasaron demasiado inadvertidas, de ahí que parezcan más relevantes las declaraciones de su compañero De Guindos, cuando el titular de Hacienda fue por delante y fue mucho más explícito.

Convencido de que el crecimiento económico de España, un país con un 27% de paro -más del 50% entre los jóvenes-, empieza a despegar, Luis de Guindos también ve sus riesgos: por ejemplo, de que haya una salida en falso de la recesión. Según los entrevistadores, el ministro de Economía ha errado en ocasiones, pero ahora está seguro de que el crecimiento económico empieza a despegar. Eso sí, por si acaso, cree vital cuidar esa "flor de invernadero", una metáfora que también recuerda a los luego marchitados brotes verdes que tanto persiguieron a su antecesora, Elena Salgado.

Puede que la economía crezca pero lo que parece seguro es que los sueldos seguirán cayendo. "Lo que resulta fundamental -advierte De Guindos-, es modificar el proceso de negociación colectiva. Se ha producido muchísima mayor moderación salarial y flexibilidad, lo que ha mejorado la competitividad". En resumen: prudencia y cinturones bien ajustados, entre flores y SMS.

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