El plan Rubalcaba.

 

El plan Rubalcaba.

Actualizado 07/05/2013 14:00:18 CET

MADRID, 7 May. (OTR/PRESS) -

Me sorprende como se ha instalado entre nosotros, amén de una especie de amargo fatalismo, el pensamiento único. Ha bastado con que Alfredo Pérez Rubalcaba haya presentado un plan para reactivar la economía distinto (¡menos mal!) al del Gobierno para que desde las terminales mediáticas del PP se hayan lanzado en tromba a criticar la propuesta. Lo cierto es que parece que muchos de los que ya han sentenciado en contra el plan de Rubalcaba aduciendo que la única política posible es la del Gobierno yo creo que ni siquiera se han leído la propuesta.

La realidad es que el plan del PSOE debería cuanto menos tenerse en cuenta. Lo que propone Rubalcaba es algo parecido a lo que ya se viene aplicando en Alemania: se trata de no despedir a la gente de sus trabajos sino pactar con ellos una rebaja de sueldo y de horas laborales, rebajar costos a la empresa y por otra parte que el Estado ponga el dinero que falte para completar el que el trabajador no pierda su puesto. En Alemania ha dado resultado porque ha evitado que miles de trabajadores hayan engrosado la lista del paro, pero resulta que los mismos que hacen genuflexiones ante la señora Merkel rechazan para España lo que ella aplica en su país y que en mi modestísima opinión es una de las pocas cosas sensatas que podemos copiar a los alemanes. Y si, claro que hay dinero para ello, Rubalcaba propone que de los sesenta mil millones que nos ha dado la Unión Europea se disponga de treinta mil millones para su plan de activar el empleo.

A mí me parece que lo mínimo es que el Gobierno estudie seriamente la propuesta y que se siente con Rubalcaba y los dirigentes socialistas a valorar los pros y los contras. Lo que no es de recibo es que se rechace de un plumazo una propuesta simplemente porque se aleja de la ortodoxia reinante que consiste en ahorrar, ahorrar y nada más que ahorrar.

Lo que está claro es que la política de austeridad hasta el momento lo único que ha provocado es que aumente el desempleo. Y ojo, no digo que no haya que ser austeros y dejar de despilfarrar, claro que sí, pero hay muchas partidas de las que ahorrar que nada tienen que ver con el desmantelamiento del Estado del bienestar que es lo que sibilinamente está haciendo el gobierno del PP.

Dice el refrán que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y está visto que es así. No se ha salido de ninguna crisis económica solo con austeridad, pero es que, además, esa política de austeridad que nos imponen desde Bruselas, léase desde Berlín, está destruyendo los cimientos de la Europa social.

En mi opinión, la propuesta del PSOE es cuanto menos interesante, e insisto en que debería de ser tomada en cuenta, ser objeto de debate. Al menos es una propuesta nueva, un instrumento diferente para intentar abordar esta crisis cuyos efectos empiezan a tener la dimensión de plaga bíblica.

Lo malo es que en nuestro país nadie escucha a nadie. Si el PSOE propone algo sensato el PP dice que no simplemente porque no se les ha ocurrido a ellos y porque viene de los socialistas. Y viceversa. Llevo tantos años asistiendo a los debates parlamentarios que puedo asegurar que en la mayoría de las ocasiones es un debate entre sordos, nadie escucha a nadie, a nadie le interesan los argumentos del contrario, nadie está dispuesto a rectificar sus posiciones ante una idea o una propuesta que venga desde otras filas.

Desde el comienzo de la crisis somos muchos los que venimos defendiendo que es necesario un consenso entre todos los partidos y fuerzas sociales porque de lo contrario estamos condenados al fracaso. Hasta ahora, el PP ha hecho oídos sordos a cualquier petición de consenso y, ahora, de mala gana, se va a reunir con los agentes sociales. En realidad, el Gobierno peca de soberbia creyendo que por tener mayoría absoluta se basta y se sobra para afrontar esta crisis. No es así. A los hechos me remito. Por eso me parece a mí que el Gobierno debería de empezar a escuchar a sus adversarios. El plan de Rubalcaba está sobre la mesa, al menos que se lo lean. Vamos, digo yo.

OTR Press

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