De presidenta a presidenta

Publicado 05/04/2018 8:00:33CET

MADRID(OTR/PRESS)

No sé con qué humor se estará tomando Mariano Rajoy el que se haya abierto la caja de Pandora de su sucesión, pero lo cierto es que seguro que sabe mejor que nadie del desgaste que ha sufrido en estos últimos años y de la demanda, incluso en las filas de su partido, de que en el PP se produzca el relevo.

Así que no le extrañará que Ana Pastor aparezca en todas las quinielas de "presidenciables" porque la conoce bien y sabe de sus cualidades. Y si me permiten, les diré que en mi opinión de entre todos los candidatos ella es la mejor.

Sin duda Alberto Núñez Feijóo también es un candidato con "posibles" pero tiene algún flanco débil mientras que Ana Pastor ofrece más ventajas que inconvenientes.

En primer lugar, es mujer. Sí, eso sería una ventaja porque el PP se podría "marcar" que es el primer partido que presenta a una mujer como candidata a la presidencia de Gobierno.

En segunda lugar, Ana Pastor tiene un perfil político sin aristas, no tiene contestación dentro de su partido y además mantiene buenas relaciones con la oposición. No la conozco bien, es decir, la conozco desde la lejanía de cualquier observador de la política, pero intuyo que es una mujer a la que no le gustan los problemas y los evita, de manera que prefiere el diálogo y el acuerdo antes que la confrontación.

Cuando ha ejercido de ministra siempre ha sido bien valorada y como presidenta del Congreso está logrando salvar los múltiples escollos que supone presidir una Cámara tan fragmentada y con actores nuevos e imprevisibles.

Es una política conservadora pero no radical, con discurso propio y capacidad de empatizar.

Algunos añaden otra "virtud" a Ana Pastor y es que Mariano Rajoy confía en ella porque les une una gran amistad.

Como es inteligente supongo que a Ana Pastor no le debe de gustar ni poco ni mucho ni nada aparecer en las quinielas porque eso la acarreara algunas envidias, algunos enemigos amén de que de ahora en adelante se escudriñe cada una de sus palabras y actos.

Hay quienes creen que le puede faltar "empuje" como candidata a presidenta del Gobierno, pero yo más bien creo que su sobriedad se puede leer como garantía de estabilidad.

En fin, habrá que esperar a las elecciones municipales y autonómicas del 2019 para ver si Mariano Rajoy da un paso atrás. Mientras tanto el Presidente tiene un reto que afrontar: la aprobación de los Presupuestos Generales porque de no lograrlo sin duda la legislatura se acortara, quizá por eso los rumores sobre su futuro empiecen a ocupar tantos titulares.

 

OTR Press

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