La silla roja.

Publicado 06/09/2013 12:00:09CET

MADRID, 6 Sep. (OTR/PRESS) -

Estos días nuestros hijos comenzaran a incorporase a las aulas... Vuelven al colegio con la mochila cargada de ilusiones, con historias que contar a los amigos sobre los meses de vacaciones, también con un punto de nerviosismo por lo que el nuevo curso les pueda deparar. Algunos se lamentaran de que tienen atragantadas las Matemáticas, otros la Lengua, murmuraran sobre que tal o cual profesor es un "hueso", y disfrutaran estrenando material escolar, ya saben lápices, bolígrafos, cuadernos, libros.. Y nosotros sonreiremos tranquilos porque la vuelta al cole es síntoma de normalidad, de que la vida sigue a pesar de los avatares a los que nos enfrentamos cada uno.

Pero mientras nuestros hijos vuelven al colegio 257 millones de niños en todo el mundo que no reciben una educación básica con unos mínimos de calidad.

El dato me lo envía Entreculturas, la ONG ligada a los jesuitas que ya saben que desde hace décadas se dedica a intentar paliar precisamente el problema de tantos y tantos niños que no tienen acceso a la educación.

Pero aún hay más. Mis amigos de Entreculturas me recuerdan que en el mundo hay un total de 57 millones de niños que sencillamente no van a la escuela, que no están escolarizados, y que no lo van a estar. Y no sé a ustedes, pero a mi estas cifras me estremecen, me provocan un nudo en el estómago pensando que un derecho elemental como es el de poder aprender le está negado a millones de niños en todo el mundo, y me pregunto que podemos hacer, más allá de que se nos revuelva la conciencia, de que suspiremos aliviados al mirar a nuestros hijos preparar la mochila para ir colegio porque ellos sí, ellos sí tienen la suerte de poder aprender.

Entreculturas quiere llamar nuestra atención sobre esta tragedia invitándonos a la exposición "Las sillas de tu vida" que ha organizado en colaboración con el Museo de Artes Decorativas de Madrid. Quienes visiten esta exposición se encontraran con una "trona". recuerdan aquella silla donde nos sentaba nuestra madre para darnos las primeras papillas? o la primera silla en el cole, o aquella silla donde nuestros padres se sentaban para leernos un cuento, o la del primer trabajo, y tantas y tantas otras sillas que han ido formando parte del paisaje de nuestro vida. Y por fin también encontraremos "la silla roja", una silla que simboliza la ausencia de millones de niños de las aulas.

Hace un año, más o menos por éstas fechas, Entreculturas nos mostró por primera vez esa "silla roja" para recordarnos que el derecho a la educación es irrenunciable, pero no solo a la educación, sino que esa educación debe de ser de calidad, y no debe de ser discriminatoria, y se debe de recibir en condiciones dignas.

La "silla roja" está vacía, es la expresión de que en esta sociedad global, donde unos pocos tienen tanto y tantos tienen tan poco, hay una batalla importante por librar que es la de la educación. Esos 257 millones de niños están esperando una respuesta.