Robin Hood de Andalucía

Publicado 13/04/2018 8:00:09CET

MADRID, 13 Abr. (OTR/PRESS) -

El PSOE lleva tantos años gobernando en Andalucía como Franco lo hizo en España. El dictador comenzó su mandato como corresponde al manual del sátrapa: con penas de muerte y fusilamientos. Una vez instalado el miedo, pasó una etapa de afirmación nacional en la que él representaba España, y no por haber ganado la guerra, sino por designio divino. Y lo hizo acuñar en las monedas, donde alrededor de su rostro de perfil podía leerse "caudillo de España por la gracia de Dios". No, por ganar la guerra, no, sino por designio del Divino Hacedor. A partir de la llegada del Opus Dei al gobierno, y de un Plan de Estabilización y de apretarse el cinturón -sobre todo los pobres- denominado casi con sarcasmo Plan de Desarrollo, se empezó a normalizar la autarquía económica. Y comenzó a crecer una clase media que permitió que pudiéramos llevar a cabo una Transición hacia la Democracia sin otra guerra.

El PSOE llegó al poder apoyado en una gran ilusión, pero muy pronto los jerifaltes del PSOE comenzaron a copiar las maneras del señorito del cortijo, aunque en lugar de pagar peonadas trabajando de verdad, se pagaban peonadas de atrezzo. Y, luego, desde la televisión a la administración, todo el poderoso aparato, puesto en sus manos para transformar Andalucía, se fue convirtiendo en un medio para colocar familiares, amigos y militantes, mimando los medios con tanto esmero como se descuidaban los fines. Los ERE vinieron a despertar ese Robin Hood que hay en el subconsciente del socialismo, sin darse cuenta de que no le robaban el dinero a los ricos para dárselo a los pobres, sino que nos lo robaban a los contribuyentes españoles y europeos para que se generara una clientela de voto fiel. Y el problema no es la estafa de dinero, con ser grave, lo peor es que el ciudadano medio andaluz sabe que lo único que ha cambiado ha sido que hay AVE y ha cambiado el nombre del dueño del cortijo.

OTR Press

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