La tribu sin jefe

Publicado 30/03/2018 8:00:10CET

MADRID (OTR/PRESS)

El último libro de Mario Vargas Llosa se titula 'La llamada de la tribu', un ensayo sobre su transición intelectual del marxismo al liberalismo, y un homenaje explícito a Adam Smith, que fue el primer intelectual que, en el siglo XVIII, abordó lo que él denominaba "el espíritu de la tribu", ese salto ancestral hacia atrás, donde formar parte de la tribu eludía las responsabilidades individuales, ese "miedo a la libertad" en el que siempre se han apoyado los pequeños y grandes tiranos. Porque toda tribu necesita un jefe, carismático a ser posible, que decida por los demás, y cuyas decisiones, envueltas en sentimentalismos edulcorados y emociones folklóricas, jamás serán analizadas con racionalidad. Precisamente para eso forma uno parte de la tribu: para no tener que dedicarse a la incómoda tarea del análisis y la racionalización. Y en esa tentación caemos todos alguna vez, y la tribu puede ser un club de fútbol o una ciudad. También una nación, real o inventada. Pero como sacrificarse por el Producto Interior Bruto casi parece una grosería mercantil, se necesitan las emociones y un jefe que las administre con inteligencia. La tribu de los secesionistas catalanes ha cumplido con todas las premisas que señalaba Adam Smith, pero en el momento actual se echa en falta un cacique, un jefe, un caudillo. Podría haber sido Puigdemont, pero un líder detenido en una gasolinera resulta escasamente glamouroso, casi como comenzar a dar la vida, no por la patria, sino por los hidrocarburos. Podría haber sido Turull, pero prefirió ser Boabdil, al perder la Granada de la investidura. Podría haber sido Jordi Sánchez, pero tiene días, unos en los que se inclina por la pedagogía y, otros, en los que se arrepiente.

En estos momentos la tribu secesionista catalana parece requerir una cooperativa, pero una cooperativa está bien para crear un economato o construir unas viviendas, pero no creo que sea lo más idóneo para cruzar el Mar Rojo. Si Moisés hubiera sido una cooperativa, los judíos se habrían quedado en Egipto.

 

OTR Press

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