15-M: el cambio y la decencia

Actualizado 11/06/2011 14:00:26 CET

MADRID, 11 Jun. (OTR/PRESS) -

Indignados deberíamos estar todos y no solamente los del movimiento 15-M, aunque son éstos los que se manifiestan en Valencia para rechazar la extrema corrupción y el hecho de que tomaran posesión diez imputados o implicados del PP, el 20 por ciento de sus cincuenta y tantos diputados regionales. Yo no sé si es que nos hemos acostumbrado a estas atrocidades o es que nos estamos volviendo locos. Hace muy pocos años tal espectáculo no hubiera sido posible, ni siquiera imaginable: si aparecían casos de corrupción, sus culpables lo pagaban con los cargos o con la cárcel, o con las dos cosas. Ahora vemos que no, que lo que sucede es que ganan las elecciones por mayoría absoluta y encima a los que protestan en la calle se les aplican las cargas policiales, en una tremenda inversión de papeles. Yo confío en que el fabuloso ejemplo que nos están dando los indignados de las plazas españolas tenga un rápido y contundente efecto en el saneamiento de la vida pública y en la transformación de esta sociedad y de este sistema político-económico-social indecente.

No deben de pensar así algunos dirigentes de IU que parece que iban a cooperar a que el PP ganase o conservase un montón de Ayuntamientos, exhibiendo razones peregrinas o mostrando una especie de repudio al PSOE que no armoniza con la tradicional cooperación de los dos partidos de la izquierda. El movimiento 15-M no se casa ni con uno ni con otro, como es natural y esperable. Lo que el emergente movimiento de cambio, reforma o sustitución, me da un poco igual, pretende, aunque todavía no lo tenga muy claro, es transformar el panorama sociopolítico de este país, aunque de momento incidan más en lo social y sociológico que en lo político e incluso en lo económico. Estoy seguro de que ese imparable movimiento colocará su impronta, su influencia y quién sabe si su protagonismo, en la vida pública española. Nos hace mucha falta, muchísima, y no pierdo la esperanza de que se ganen la confianza no ya de sus próximos sino incluso de infinidad de voluntades de la izquierda e incluso de sectores de la derecha limpia.

 

OTR Press

Fermín Bocos

Otro pulso al Estado

por Fermín Bocos

Fernando Jáuregui

Ma(nada)tteo Salvajini

por Fernando Jáuregui

Antonio Casado

Emociones y razones

por Antonio Casado