El gran vuelco

Publicado 13/06/2018 8:01:00CET

MADRID, (OTR/PRESS)

En muy pocos días el panorama político español ha dado un vuelco que lo hace casi irreconocible. Ese vuelco se pone claramente de manifiesto en los resultados de los primeros sondeos de opinión tras la formación del Gobierno de Pedro Sánchez y la grave crisis del PP. Cambian sobre todo las expectativas de los grandes partidos, quizá con la excepción de Podemos, que se queda prácticamente como estaba. El PSOE sube al primer lugar y Ciudadanos sufre una importante caída, hechos ambos que se entienden perfectamente a la vista de todo lo sucedido en las dos últimas semanas. Pero es que el fenómeno tal vez solo ha hecho que empezar y el ascenso del PSOE pudiera introducir perspectivas de cambio todavía más radicales.

Todo ocurre escasos días después del esplendor de Ciudadanos, cuando el partido de Rivera parecía ya abrazando el poder. De pronto, se ha venido abajo, para situarse en paralelo al PP. Es Podemos el partido que menos se ha movido y sigue siendo el mejor apoyo para el nuevo Gobierno. Van a seguir semanas de movilidad y cambio, aunque ahora sea muy difícil calibrar las dimensiones que vayan a experimentar tales transformaciones.

La otra vertiente de la nueva situación la forman las expectativas que se abren en las relaciones entre el Estado y Cataluña, ante las que sin duda se atisban las mejores posibilidades de los últimos años. Pedro Sánchez ha sido o está siendo especialmente hábil en este terreno, con una sabia y sensata administración de la cal y de la arena. En este momento, las perspectivas del independentismo catalán bajan puntos, en función de la nueva correlación de fuerzas que protagonizan el peso del espíritu de Josep Borrell y de Meritxell Batet. Se abre el camino para un afianzamiento de la unidad territorial pero acompañada de un fortalecimiento de las posibilidades del soberanismo en avanzar en los terrenos que sean ajenos a la desnuda independencia. El nuevo diálogo será del estilo del manifiesto de Pérez Royo y Victoria Camps, que de la es quizá lo más inteligente del momento en el terreno de la territorialidad y del reconocimiento de la diversidad identitaria de España.

Todo el complejo proceso que comento viene estrechamente conectado con la sucesión en el seno del PP tras la derrota y dimisión de Rajoy. No sé si en el PP son o van a ser coscientes de la estricta necesidad de abandonar viejas e inservibles bandera y de adoptar las banderas de la modernidad

 

OTR Press

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