Pedro Calvo Hernando.- El trinomio déficit/Garzón/Urdangarin

Actualizado 29/02/2012 13:00:25 CET

MADRID, 29 Feb. (OTR/PRESS) -

Los acontecimientos políticos y económicos se acumulan de tal manera que es muy complicado un seguimiento y una valoración que no se salgan de los cánones justos y de la decencia de todo pensamiento libre. Como les anuncié hace bastantes días, se ha producido la absolución del juez Garzón en el juicio por los crímenes del franquismo, lo que salva a los tribunales del peor de los desprestigios pero que no salva al magistrado de la condena anterior a la expulsión por once años, a no ser que el recurso entablado se resolviera con rapidez y de forma favorable para el condenado. Por otro lado, la declaración judicial de Urdangarin ha puesto el caso al rojo vivo y también ha tenido un efecto paralelo, que es el distraer la atención de otros casos gravísimos de corrupción, algunos de ellos vinculados a las dos administraciones autonómicas preferidas por el yerno del monarca. Es muy curiosa esa furia de la extrema derecha contra el esposo de la infanta y esa benevolencia de la misma con otros casos de corrupción.

Todo sucede al tiempo que la situación de la economía se entenebrece cada vez más, ahora como consecuencia del conocimiento de los términos exactos del déficit de 2011, el famoso 8,51%. Tiene razón la derecha cuando echa culpas al anterior Gobierno, y la pierde cuando se olvida de que la mayor parte de ese déficit viene de las autonomías que ella controla, y olvida también que todo irá de mal en peor al compás de la política de ultrarrecortes del actual Gobierno, que puede dejar a España en unos meses a los pies de todos los caballos. Triste país el que se mueve dentro del trinomio Déficit/Garzón/Urdangarin, esa especie de tridente lleno de significados y en el que sólo el diente Garzón nos coloca en la querencia de la decencia y de la esperanza. Pobre país este que ve alejarse cada vez más esa esperanza soñada.