Les falta un gen

Actualizado 16/12/2006 1:00:42 CET

MADRID, 16 Dic. (OTR/PRESS) -

¿Cómo es posible que a setenta años de la Sublevación fascista, a sesenta y siete del término de la Guerra, a treinta de la muerte del dictador, a veintisiete de la restauración de la democracia y en pleno siglo XXI, debe justificarse todavía el derecho de las víctimas del franquismo, que en puridad lo fueron casi todos los españoles, a ser reparadas en su dignidad y en su honor? Sólo el hecho desesperante de que España nunca fue desnazinificada (desfranquistizada), pues la Transición se concibió más como una operación de supervivencia de aquel ominoso Régimen que como viaje a una democracia plena de reconciliación y concordia sobre el pilar básico de la justicia, explicaría, por ejemplo, la actitud del Partido Popular y de la mayoría de los ciudadanos que representa en relación a la Ley de la Memoria, una actitud de abierta oposición al conocimiento de la Historia, al resarcimiento legal de las víctimas del franquismo, a la exhumación de los desaparecidos para darles digna sepultura, a la eliminación de los símbolos franquistas de los edificios y de las vías públicas y, en general, a cuanto represente modificar el estatus de silencio y tabú a que se condenó a la sociedad española, ávida de superación de aquél trauma histórico que se cerró en falso por no haber puesto debido término a la subversión general de los valores que representó la Dictadura.

El Partido Popular y su potente máquina mediática acusan a la Ley de la Memoria de resucitar el odio y de ser un intento de la izquierda de ganar la guerra setenta años después (sic.), pero semejantes enormidades no contribuyen precisamente a desvincular al partido de Rajoy del franquismo ni, en consecuencia, a convertirse de una vez por todas, si aprovechara la ocasión de condenarlo, en portavoz de una derecha democrática, civilizada y con un elevado sentido de lo nacional. La Ley de la Memoria no convence porque no contempla la anulación de las sentencias de los ilegales consejos de guerra franquistas, pero menos convence esa caverna a la que parece faltarle sin remedio el gen de la democracia.

Rafael Torres.

OTR Press

Francisco Muro de Iscar

No es Rajoy, es el Estado de Derecho

por Francisco Muro de Iscar

José Luis Gómez

La hora de Mariano Rajoy

por José Luis Gómez

Victoria Lafora

Hasta aquí hemos llegado

por Victoria Lafora

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies