Cambios de hábitos en la Familia Real

Actualizado 24/05/2013 14:00:18 CET

MADRID, 24 May. (EUROPA PRESS) -

Cuando se cumple el noveno aniversario de la boda de los Príncipes de Asturias, y con la perspectiva que da el paso del tiempo, bien se podría decir que el cambio sufrido en el uso y costumbres de la Familia Real, les ha venido dado por las circunstancias, sobre todo por los escándalos económicos y sentimentales, y no por el deseo expreso de sus miembros. Dicho esto, conviene resaltar el esfuerzo que está haciendo el Rey Juan Carlos para recuperar el prestigio perdido, así como el respeto de unos ciudadanos, que desde su llegada al trono le han mostrado una fidelidad sincera, solo por el hecho de haber sido el artífice de la democracia en nuestro país, y más tarde parando el golpe del 23 F, que no es poco.

Acontecimientos que no conviene olvidar a la hora de hacer un balance riguroso sobre el papel de la Monarquía parlamentaria, sin que ello suponga obstáculo alguno a la hora de ejercer la crítica por sucesos que nunca deberían haberse permitido, como son el "Caso Noos", y la cacería a Bostwana, que han puesto en la picota la labor del monarca y el prestigio de una Institución que si de algo ha servido ha sido para que se nos abrieran puertas que hasta la muerte de Franco estaban cerradas, pero muy especialmente para la reconciliación de las dos Españas.

Un trabajo en el que ha tenido un papel destacado también la Reina Sofía, para quién el deber es más importante que cualquier otro sentimiento. De ahí que en momentos tan duros como los que atraviesa el país, sea junto a los Príncipes de Asturias la que mejor parada sale en todas las encuestas.

Tampoco Felipe y Letizia lo están teniendo fácil, no sólo por las lógicas dificultades de la Princesa para adaptarse al interés que despierta entre los medios de comunicación, sino porque entre tanta hojarasca, sus labores oficiales pasan desapercibidas, lo que a veces impide analizar con serenidad otro aspecto que me parece importante: los cambios obrados en el carácter del Príncipe desde que contrajo matrimonio con Letizia Ortiz. Ahora mucho más cercano, más asequible, más concienciado con los problemas de la gente, y todo gracias a que ha encontrado la horma a su zapato, pues aunque es cierto que Letizia no siempre da la imagen de una mujer serena y tranquila, ello se debe a su obsesión por cumplir a la perfección con su papel de esposa, madre, y mujer de su tiempo. De ahí el acuerdo al que ha llegado la pareja para que la Princesa vaya con sus amigas a conciertos o a cenas. Salidas que le vendrán muy bien, ya que le darán la oportunidad de saber el frío que hace fuera de los anchos muros de palacio.

OTR Press

Pedro Calvo Hernando

Ni Rajoy ni Puigdemont

por Pedro Calvo Hernando

Esther Esteban

Patria

por Esther Esteban

Julia Navarro

Entre las sombras

por Julia Navarro

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies