La pena, penita, pena de Isabel Pantoja.

Actualizado 10/12/2010 13:00:17 CET

MADRID, 10 Dic. (OTR/PRESS) -

La suspensión de los conciertos que tenía previstos en Madrid la tonadillera Isabel Pantoja han disparado todas las alarmas y rumores. Según algunas fuentes de toda solvencia, esta se encontraría inmersa en una gran depresión, motivo por el cual se ha encerrado en su casa, de donde no sale ni para ir a la peluquería, y donde tampoco quiere recibir a nadie que no sean las personas de su entorno más íntimo, su madre, su hermano, alguna amiga y poco más. Señal inequívoca de que efectivamente está muy afectada.

Lo que no se sabe son los motivos de esta grave situación que le tiene apartada de los escenarios madrileños y que según Ortega, uno de los hombres de confianza de José Luis Moreno, el productor de la cantante, es una enfermedad que va para largo.

Ante la imposibilidad de confirmar qué males aquejan a la Pantoja, lo que nadie duda es de que esta situación está motivada en parte por los avatares del "Caso Malaya" -el juicio está previsto para después de Semana Santa-, y en parte por las diferencias que ha tenido con José Luis Moreno, la persona que más dinero le ha dado a ganar en los últimos años y que más le ha ayudado a solventar sus dificultades con la justicia, facilitándole facturas con las que justificar la compra del apartamento de Guadalpin y la casa de "La pera", en la que convivió con Julián Muñoz, que están en el punto de mira de la policía judicial por considerar que el pago lo habría hecho el ex alcalde y no la tonadillera. Lo que demuestra la buena relación entre la artista y el productor.

¿Qué ha pasado entonces para que esta sociedad afectivo-económica se rompa? Algo muy sencillo: Moreno, que no pasa por su mejor momento económico pese a que en Madrid estaban vendidas casi todas las entradas para los conciertos de Isabel, le habría propuesto a la tonadillera bajarle su caché, que en Madrid alcanzaría los 12.000 euros por noche, limpios de polvo y paja. Propuesta a la que se opuso Isabel por considerarlo una humillación.

Pero no sólo eso, a Isabel le ha abandonado su maquillador de toda la vida Juan Pedro, de larga trayectoria profesional y uno de los mejores de España, también por diferencias económicas con Moreno, quien el viernes presentó un ERE para 30 de los trabajadores de "kulteperalia", su productora de televisión y espectáculos, lo que explicaría la suspensión de los conciertos de Isabel Pantoja en Madrid, pero no su enfermedad, ya que para suspenderlos tendría que haber presentado un certificado médico, como así hizo, pero del que nadie sabe su contenido, porque la tonadillera se niega a que este se haga público. ¿Por qué? Quién lo sabe. Una nube de humo sobre un problema que no hace más que agravar su situación.

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