La privacidad en Internet, asignatura pendiente de adultos y menores

Usuarios de teléfonos móviles
PIXABAY
Publicado 20/08/2017 12:59:33CET

   MADRID, 20 Ago. (EDIZIONES/Portaltic) -

Tanto padres como hijos tienen todavía una asignatura pendiente: la privacidad en Internet y su gestión, una consecuencia de la falta de conocimiento que repercute en la seguridad del internauta de cualquier edad y que se palia con la educación.

Pero la educación debe ser bidireccional, como insisten desde la Asociación de Internautas; adultos y menores tienen la ocasión de confluir en Internet, los menores pueden enseñar a los adultos a manejar el hardware, y los adultos pueden aplicar la experiencia sociovital en este punto de encuentro que es Internet.

   Tomando la precaución como "escudo por excelencia", desde la Asociación han compartido siete conceptos clave que adultos y menores deben conocer sobre el uso seguro de Internet y las redes sociales

INTERNET RETIENE TODO RASTRO DE TRÁFICO

   En Internet no hay anonimato, como apuntan desde la Asociación. Esto se debe a que todos los internautas tienen un numero de IP ('Internet Protocol') que identifica un dispositivo en una red. Su funcionamiento es similar al de un número de teléfono: todas las conexiones telefónicas, ya sean fijas o móviles, tienen un número de teléfono asignado y único que las identifica y que permite la comunicación. Basta marcar el número de la persona con la cual se quiere hablar para comenzar la comunicación.

A grandes rasgos la comunicación entre dispositivos dentro de una red es muy similar: cada usuario tiene su número que lo identifica y que permite la comunicación con el mismo. Estos dispositivos, al formar parte de una red, serán identificados mediante un número IP único en esa red.

La dirección IP está formada por cuatro números de hasta tres cifras separados por puntos. Los valores que pueden tomar estos números varían entre 0 y 255, por ejemplo, una dirección IP puede ser 192.168.66.254 (cuatro números entre 0 y 255 separados por puntos).

PRECAUCIÓN Y RESPETO POR QUIEN ESTÁ AL OTRO LADO

Desde la Asociación del Internauta insisten en que nunca se debe olvidar que la persona que lee el mensaje es otro ser humano con sentimientos que pueden ser lastimados. Esto significa que a la hora de navegar por Internet, hay que mantener el mismo estándar de comportamiento que se sigue en la vida real.

    Además de cuidar lo que se dice, hay que fijarse en cómo se dice. La llamada 'netiqueta' establece que cuando se escribe en mayúsculas se considera como gritar y además, dificulta la lectura. Resulta importante saberlo para poder ayudar a mantener los debates en un ambiente sabo y educativo.

DESCONFÍA DE LO QUE TE HARÍA DESCONFIAR EN LA CALLE

Internet se parece a la vida física más de lo que creemos, como apuntan desde la Asociación. Esto se traduce, por ejemplo, en que comprar en una tienda virtual debe de ser igual a comprar en una tienda física.

En este sentido, las tiendas 'online' deben añadir la inmediatez y a la facilidad por la compra a distancia, la amigabilidad, la usabilidad del sitio web, el respeto a nuestra privacidad, la seguridad en el pago, la transparencia de la información , la facilidad para el contacto y la veracidad de lo publicitado. El incumplimiento de cualquiera de estas premisas, recuerdan desde la Asociación, es un motivo de frustración para los internautas a la hora de concluir una compra online.

En materia de Internet y comercio electrónico, una tienda virtual (comercio virtual) es una página web cuyo objetivo es la venta a terceros de productos o servicios. Adultos y menores deben que prevenir antes que curar: estar informados por lo menos en lo básico sobre el uso de las tecnologías y los riesgos que entraña a cualquier edad y en cualquier sector. Y tener especial cuidado y leer la letra pequeña y la privacidad antes de pulsar 'Aceptar'. Lo importante es usar el sentido común.

   Al momento de visitar sitios web donde se solicitan datos personales, solo se debe proporcionar esta información en aquellos que sean de confianza y que dispongan del protocolo SSL. Es decir, que en la dirección que figura en el explorador comience con HTTPS. Esto permite que los datos viajen por un canal cifrado.

Asimismo, hay que evitar el ingreso a 'home banking' y servicios de correo electrónico desde redes WiFi abiertas, ya que se puede sufrir un ataque de phishing (caer en una web falsa que se hace pasar por la de una empresa de confianza).

INTERNET ES INFORMACIÓN, PERO SIEMPRE DEBE SER CONTRASTADA

   Internet es actualmente una de las fuentes principales de búsqueda de información, pero muchos internautas tienen problemas para distinguir entre información veraz. Por ello, es bueno tener en cuenta esta serie de pautas para identificar y detectar de forma sencilla las noticia no fiables.

   Hay que tener en cuenta que los bulos carecen de fecha de publicación y están redactados de la manera más atemporal posible para que pervivan el máximo tiempo circulando en la red. Asimismo, son anónimos, no citan fuentes (ya que carecen de las mismas) y no están firmados para evitar repercusiones legales.

   Los bulos contienen un gancho para captar la atención del internauta; cuanto más morboso, monetario o generador de miedo sea maor será su éxito. Además, contienen una petición de reenvío: cuyo objetivo reside en captar direcciones IP, crear bases de datos, realizar posteriores campañas de SPAM o simplemente difundir la información falsa el máximo posible.

EVITA OFRECER DEMASIADA INFORMACIÓN PERSONAL

   En redes sociales se sugiere no aceptar gente desconocida. Hay que recordar que detrás de un perfil falso, puede haber una persona tratando de tomar control del equipo o robar información. Por ello, una buena práctica consiste en tomarse algunos minutos para configurar la privacidad de la cuenta y así evitar que sea visible para cualquiera.

   Internet permite manejar dinero sin necesidad de tocarlo, las transacciones que se realicen deben contar con permiso seguro del banco. Esto significa que el usuario debe desconfiar de los envíos de dinero que no pasan por una entidad bancaria o una administración pública estatal. Por eso es fundamental el uso adecuado de las claves de acceso.

No hay que usar la misma clave para todo. Para cada cuenta de usuario (ya sea de correo electrónico, red social, banco, etc.) debe haber una contraseña distinta. Los ciberdelincuentes suelen robar contraseñas de sitios web que cuentan con poca seguridad, y luego intentan replicar las mismas en entornos más seguros, como webs de los bancos. Por eso, como recuerdan desde la asociación, conviene usar distintas claves en diversos sitios de Internet.

Tan importante es la fortaleza de la contraseña como no compartirla con nadie. Las claves son personales. La Asociación recomienda, por ejemplo, guardarlas en un documento de texto en el ordenador, especialmente si son largas y difíciles de recordar. Conviene, asimismo, cambiarla cada cierto tiempo, especialmente si se usan equipos compartidos o redes públicas. .

INTERNET NO ES ILEGAL, PERO PUEDE SER EL ESCAPARATE DE LA COMISIÓN DE UN DELITO

Internet es paralela a la vida real, no ajena, lo que pasa en ella suele tener un reflejo directo en el ámbito personal y físico de los implicados. Por eso es necesario tomar ciertas precauciones, como encriptar el disco o dispositivo móvil, cerrar siempre lsa sesiones en Internet, o eliminar los archivos recientes después de usar un navegador.

   La Asociación advierte que hay que navegar y bajar contenidos únicamente de sitios de confianza, así como revisar detenidamente los contratos de licencia a la hora de instalar cualquier aplicación, y contar con una solución de seguridad actualizada.

LEYES QUE CASTIGAN Y PROTEGEN

Existen leyes que castigan las actividades ilícitas en Internet, y también hay leyes que protegen a sus usuarios de una mala utilización, especialmente cuando afecta a sus derechos fundamentales, como la intimidad, el secreto de las comunicaciones, los datos personales, la libertad de expresión, entre otros.

   La reciente entrada en vigor de la Ley de Seguridad Ciudadana hace que los internautas deban saber que no podrán grabar ni publicar en Internet fotografías o vídeos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado ni siquiera como derecho a la información o como utilización de prueba.

   Ante la convocatoria de manifestaciones o protestas en Internet, si no cumplan las normas de seguridad, y efectos de disolverla y de sancionar a sus organizadores o promotores, el internauta debe saber que un simple comentario en una red social se puede entender como promoción de una manifestación.

   La protección de la propiedad intelectual penaliza a quienes con ánimo de obtener un beneficio económico directo o indirecto y en perjuicio de tercero, reproduzca, plagie, distribuya, comunique públicamente o de cualquier otro modo explote económicamente, en todo o en parte, una obra o prestación literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la autorización de los titulares de los correspondientes derechos de propiedad intelectual o de sus cesionarios.

   En cuanto a las ofensas al honor, la novedad se refiere a las conductas que lesionen la dignidad de las personas mediante acciones que entrañen humillación, menosprecio o descrédito. También en Internet cuando el delito se hubiera cometido a través de tecnologías de la información y la comunicación, se prevé que sea el juez quien acuerde la retirada de los contenidos.

   Acceder de manera habitual a páginas web que inciten la incorporación a una organización o grupo terrorista, o a colaborar con cualquiera de ellos o en sus fines puede ser castigado con penas de entre 1 y 5 años de cárcel, como recoge la Asociación de la Ley de Seguridad Ciudadana.

   Respecto a los delitos informáticos, pasarán a ser actos de terrorismo aquellos que tengan como objetivo subvertir el orden constitucional, o suprimir o desestabilizar gravemente el funcionamiento de las instituciones políticas, alterar gravemente la paz pública, desestabilizar gravemente el funcionamiento de una organización internacional o provocar un estado de terror en la población o en una parte de ella.

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