Aviso: Esta noticia tiene más de un año. Última actualización: 27/03/2009 15:16
El documento, que tiene como objetivo convertirse en la pauta definitiva sobre las recomendaciones de la dieta entorno a las grasas, destaca la importancia de aumentar el consumo de grasas esenciales (como los Omega 3 y 6) y reducir el consumo de grasas saturadas y trans.
"Las grasas esenciales son necesarias para el desarrollo neurológico, la salud cardiovascular y la prevención de enfermedades degenerativas", advirtieron en su presentación, que tuvo lugar en el VI Congreso de la Sociedad Española de Nutrición Básica y Aplicada (SENBA), celebrado en Córdoba. Así, se destacó dos alimentos grasos claves: el aceite de oliva como fuente de grasas monoinsaturadas y la margarina, como la principal fuente de grasas poliinsaturadas y esenciales.
Al respecto, el especialista de de la Unidad de Lípidos y Arteriosclerosis, Servicio de Medicina Interna del Hospital de Bellvitge (Barcelona), el doctor Xavier Pintó, explicó que "el documento tiene como principal objetivo terminar con las confusiones respecto al consumo de grasas y lanzar la advertencia de que el consumo de grasas esenciales es muy bajo y el de grasas saturadas demasiado alto".
LOS TRANS NO DEBEN SUPERAR EL 1%
Entre otras recomendaciones, el documento señala que las grasas deben aportar entre el 30 y 35 por ciento de la energía diaria; las grasas saturadas no deben aportar más del 10 por ciento; los ácidos grasos poliinsaturados deben constituir entre el 6 y 10 por ciento de la ingesta energética diaria; mientras que las grasas trans no deben superar el 1 por ciento; y el resto debe completarse con grasas monoinsaturadas.
"Pequeños cambios pueden producir mejorías importantes en la salud. Un ejemplo de ello puede ser cambiar productos lácteos grasos por alternativas bajas en grasa; carnes grasas por carnes magras, grasas animales por vegetales", explica Pinto.
Por otra parte, el director del laboratorio de Nutrición y Genética y catedrático de Nutrición y Genética de la Universidad de Tufts (Boston), José María Ordovás, recordó que se cometen muchos errores en referencia a las grasas, "eliminándolas para bajar peso" y que "las grasas son necesarias en nuestra alimentación diaria porque son claves para el crecimiento y desarrollo y tiene alto impacto en los niveles de colesterol y la incidencia de enfermedad coronaria e ictus"
Finalmente, y en representación del compromiso de la industria, la nutricionista Raquel Bernácer insistió en la importancia de la colaboración entre la industria de la alimentación y los expertos en salud y nutrición para asegurar, entre todos, un mensaje apropiado, actualizado, y basado en la evidencia.