El mal manejo del dolor quintuplica el consumo de recursos sanitarios

Actualizado: jueves, 23 mayo 2013 16:55


BARCELONA, 23 May. (EUROPA PRESS) -

El mal manejo del dolor quintuplica el consumo de recursos sanitarios y eleva la frecuentación asistencial, según han coincidido en destacar expertos reunidos en la Jornada de Gestión del Dolor en el Sistema Sanitario, celebrada en Barcelona.

Un teercio de las personas afectadas por el dolor crónico lo sufren durante más de 20 años, con el consiguiente impacto económico director sobre los servicios sanitarios, ha destacado el vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) y presidente de la Sociedad Catalana de Gestión Sanitaria, Pere Vallribera.

"Falsas creencias tanto de la población como de algunos profesionales de la sanidad en cuanto a los niveles soportables de dolor y a la resistencia a tomar ciertos analgésicos, así como un abordaje reactivo y fragmentado del tratamiento del mismo, son los principales escollos que impiden un óptimo abordaje del dolor", según Vallribera.

De esta forma, el dolor genera un gasto superior a los 34.000 millones de euros anuales en toda Europa, mientras que en España sólo el gasto de los días de baja laboral que produce supone un coste de 367 millones anuales.

Según el experto, el manejo del dolor aún tiene aspectos que mejorar en cuanto a evaluación y tratamiento en nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS), teniendo en cuenta que representa un problema sanitario y social de primera magnitud que afecta a uno de cada cinco adultos en Europa, empeora su calidad de vida y es una de las primeras causas de frecuentación del sistema sanitario.

La presidenta de la Sociedad Catalana del Dolor, Elena Catalá, apunta que "la coordinación entre las diferentes etapas del tratamiento y entre los propios profesionales de distintos niveles asistenciales y especialidades sigue siendo caótica en España".

En su opinión, "mejorar el abordaje del dolor ahorraría numerosos costes directos e indirectos y permitiría detectar y comenzar a tiempo un tratamiento individualizado para cada tipo de paciente. Estamos ante una patología que representa la aniquilación de la persona y de su entorno y que afecta de forma directa a la esfera psico-social".

El camino, a su juicio, pasa por "dotar a atención primaria de herramientas de evaluación que permitan detectar la causa del dolor de forma precoz e implementar planes autonómicos que mejoren su abordaje".