La OCU lanza la campaña 'Larga vida a lo que compro' contra la obsolescencia prematura de los aparatos

Campaña 'Larga vida a lo que compro' de la OCU
OCU
Publicado 15/03/2018 15:05:17CET

MADRID, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha lanzado, en el marco de la celebración del Día de los Derechos del Consumidor este jueves 15 de marzo, la campaña 'Larga vida a lo que compro', contra la obsolescencia prematura de los aparatos, especialmente los relacionados con la tecnología y la electrónica, según ha informado la organización.

En este sentido, la OCU ha denunciado que recibe diariamente quejas y reclamaciones de los usuarios por productos, algunos de elevado precio que quedan obsoletos. Es el caso de móviles que hace un par de años eran tecnología punta y ahora dejan de recibir actualizaciones, aparatos que dejan de funcionar tras poco tiempo de uso o electrodomésticos averiados justo cuando termina la garantía.

Por ello, la OCU ha lanzado la campaña de movilización 'Larga vida a lo que compro', con la que pretende reunir el apoyo de todos los consumidores para conseguir una legislación que ponga freno a la obsolescencia prematura en favor de un modelo económico más sostenible. Una legislación que, según han asegurado, igual que establece que un producto debe ser seguro, obligue también a que sea duradero y reparable.

Así, la organización ha lamentado que la obsolescencia prematura es doblemente perjudicial para el consumidor, por un lado, por el elevado coste económico que le supone y por otro, por el alto impacto medioambiental que implica no solo fabricar de forma masiva aparatos que van destinados a sustituir otros que deberían seguir siendo servibles por más tiempo, sino también gestionar más residuos de los necesarios.

Ante esta situación, la OCU ha urgido a que se tomen medidas para encontrar una solución que proteja a los consumidores y no les haga sentirse engañados. Para ello, además de una legislación específica, la OCU ha solicitado a través de esta campaña una serie de medidas concretas.

Entre las peticiones, la OCU ha demandado que el producto sea diseñado de forma que no haya piezas de calidad deficientes que se deterioren prematuramente, que sean demasiado frágiles para el uso normal del dispositivo o que tenga un ensamblado con materiales que impidan su apertura para reparación.

Asimismo, ha pedido que reparar el producto o sustituir los consumibles o baterías sea posible y que tenga un coste notablemente inferior al de comprar un producto nuevo, así como que la garantía (incluido el software y su actualización) sea superior a los dos años obligatorios que actualmente hay en España y que sea real pues, según han asegurado, en la actualidad solo se atribuye a problemas del producto durante los primeros seis meses.

Por último, la OCU solicita que los fabricantes informen claramente de la vida media prevista del producto, las posibilidades de reparación, el tiempo de soporte previsto para la actualización de software si lo hubiera o cómo se debe proceder para el correcto reciclaje.