Las más de 200 universidades jesuitas de todo el mundo se unen en una asociación para aumentar su impacto y coordinación

Inaguración de las jornadas de universidades jesuitas en todo el mundo, en Deust
REUTERS
Actualizado 12/07/2018 12:55:32 CET

El Padre general de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa, y el secretario de educación superior de esta Orden, Michael Garanzini, han suscrito este miércoles en el Santuario de Loyola el acta fundacional de la International Association of Jesuit Universities-IAJU , que agrupará bajo un paraguas común a las más de 200 universidades jesuitas de todo el mundo.

La firma se ha producido en el marco de la cuarta jornada de la Asamblea Mundial de Instituciones Jesuitas de Educación Superior celebrada en Loyola. La IAJU, según ha explicado Sosa, dotará a toda la red universitaria jesuita de "naturaleza jurídica, estructura, estabilidad y será un nuevo impulso para las universidades en el mundo".

El Padre General ha afirmado que "la reconciliación es posible cuando hay vida, una vida en plenitud" y, por ello, ha incidido en que el "creciente compromiso de la Compañía de Jesús en el quehacer universitario adquiere su sentido en el deseo de contribuir efectivamente a hacer posible una vida digna, plena, para todos los seres humanos, en el presente y en el futuro".

Esta Asamblea, celebrada en torno al lema 'Transformar el mundo juntos', reúne, entre el 8 y 12 de julio en la Universidad de Deusto, a 300 rectores y dirigentes de las más de 200 universidades, 'colleges' e instituciones jesuitas de educación superior de todo el mundo.

Sosa ha destacado que este encuentro "servirá para compartir una mirada al mundo y conmoverse con el grito de las personas migrantes, seres humanos que buscan mejores condiciones de vida, las víctimas de la violencia, los empobrecidos que claman justicia o quienes son despreciados por el color de su piel o la religión que profesan".

Asimismo, ha abogado por "descubrir las raíces de la injusticia y contribuir a proponer alternativas de transformación económica y social". "La Compañía de Jesús nace y tiene sentido como colaboradora de la misión reconciliadora que pasa por contribuir a la justicia social", ha añadido. En este contexto ha opinado que "la situación actual dista mucho de ofrecer las condiciones para una vida humana en paz".

En este sentido, entre las "injusticias y desigualdades" existentes ha citado el deterioro del medio ambiente y ha defendido que la Compañía de Jesús y sus instituciones tienen "una asignatura pendiente en esta carrera por hacernos cargo responsablemente de la reconciliación con el medio ambiente".

También se ha referido al "desafío" de incorporarse a la nueva cultura digital, que "no es sólo una revolución tecnológica, sino la creación de un nuevo mundo en el cual habitamos". Sosa se ha referido a la universidad como "una comunidad de intereses espirituales empeñada en la búsqueda de la verdad", una "incesante tarea", ya que la universidad está "siempre abierta a reconocer críticamente la provisionalidad de conocimiento".

ESPACIO "PARA LIBERTAD"

Por otro lado, ha incidido en "el nuevo sentido" que, a su juicio, adquiere la presencia católica en la universidad "en esta época marcada por la tensión entre el secularismo y los fundamentalismos religiosos e ideológicos".

"La universidad es ese espacio plural en el que se crean las condiciones para el diálogo y la comprensión en profundidad de los procesos históricos, personales e intelectuales", ha opinado, para añadir que también se trata de "un espacio privilegiado para el ejercicio de la libertad humana".

Sosa también ha apuntado al "desafío" del "apostolado intelectual y ha reflexionado sobre la "necesidad de discernir las tendencias y posibles resultados de las corrientes globalizadoras para promover aquellas que producen vida plena".

En ese sentido, ha expresado que "globalización-mundialización y la uniformización de las culturas pondría en riesgo incluso la multiculturalidad", mientras que "la tendencia mundializadora multiplicaría las oportunidades de espacios multiculturales y abriría muchas posibilidades a la interculturalidad". "Daría, además, ocasión al aporte de la vivencia espiritual de las religiones como dimensiones de las culturas propiciando la superación de los fundamentalismos", ha incidido.

DIVERSIDAD

Por otra parte ha considerado que "formar para la ciudadanía universal supone educar en el reconocimiento de la diversidad como dimensión constitutiva de la humana plena".

Según el Padre general, adquirir la ciudadanía universal "sería uno de los frutos de estudiar o trabajar en una institución educativa de la Compañía de Jesús". En este sentido, ha considerado como parte de la tarea educativa "abrir en algunas personas la posibilidad de la vocación al compromiso directo en la política", ya que "acompañar la formación de quienes escogen servir en la política es una de las mayores contribuciones que podemos hacer al mejoramiento de las sociedades humanas en todas partes del mundo".

En cuanto a los retos que, a su juicio, tiene la universidad ha citado el "alcanar las zonas geográficamente alejadas o socialmente marginadas" y el "promover una cultura de la salvaguarda de las personas vulnerables".

Finalmente, ha apelado a la "colaboración" entre la comunidad universitaria y ha señalado que este Encuentro Mundial de Universidades encomendadas a la Compañía de Jesús "quiere hacer historia en ese camino del discernimiento, la planificación apostólica, la colaboración y el trabajo en redes" con la creación de la IAJU.

La Asamblea que ha convertido a la Universidad de Deusto en capital de las universidades jesuitas del mundo finalizará este jueves con la presentación de los proyectos resultantes de los trabajos en grupos y con la sesión plenaria de las 14.30 horas, en la que se darán a conocer los informes, conclusiones y recomendaciones.