El número de catedráticas españolas ha aumentado un 6%

 

El número de catedráticas españolas ha aumentado un 6%

Actualizado 17/10/2011 18:36:10 CET

MADRID, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

El porcentaje de mujeres catedráticas en España ha aumentado un seis por ciento en los últimos veinte años, según destaca el 'Libro Blanco sobre la situación de las mujeres en la ciencia española', que recoge un estudio elaborado por la Unidad de Mujeres y Ciencia del Ministerio de Ciencia e Innovación, con la colaboración de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA).

La autora principal del libro, la catedrática de la Universidad del País Vasco, Sara de la Rica, ha señalado que la idea principal es que esta "baja presencia" de mujeres en el escalón más alto de la carrera científica se debe "a la tardía incorporación de las mujeres" a la carrera científica y que será "el paso del tiempo" quien "conducirá por si sólo a una equiparación".

Sin embargo, para algunos expertos sigue habiendo otros datos preocupantes en cuanto a la presencia de mujeres en este sector. Así, el libro desvela que, aunque el 60 por ciento de las personas tituladas en la universidad española son mujeres y se gradúan con mejores expedientes que los varones, sólo el 23 por ciento del profesorado de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el 15 por ciento de las cátedras de universidad están ocupadas por mujeres.

Para la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, los datos "ponen de relieve que "queda camino por recorrer para corregir la desigualdad de género en la ciencia, sobre todo en los niveles más altos de la jerarquía académica". "Si se quiere construir economías competitivas, no se puede prescindir del 50 por ciento del talento, y si hay barreras que lo impiden hay que estudiar muy bien esas barreras y derribarlas porque si no, no se avanza", ha apuntado.

Garmendia ha destacado que el Gobierno ha trabajado activamente para corregir "este desequilibrio" con iniciativas como la nueva Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, que incorpora la perspectiva de género. Así, la norma "incorpora obligaciones orientadas a garantizar que el sistema español de ciencia, tecnología e innovación, avance hacia una situación de igualdad efectiva de género", ha explicado la ministra.

En este sentido, ha añadido que España es "un marco legal modélico" y ha destacado "la necesidad de seguir trabajando en esta línea con medidas al más alto nivel político y de decisión". También, ha apuntado que "hay que incidir en las causas de tipo estructural, en los estereotipos y practicas institucionales y personales que generan sesgos y barreras cuyos efectos negativos para las carreras de las mujeres son muy reales".

La ministra ha indicado que la experiencia internacional muestra, que, "sin medidas activas como las que el Gobierno ha tomado con la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, la presencia de mujeres en el sistema científico no sólo no avanza en proporción al número de mujeres cualificadas para acceder a los puestos más altos de la carrera, sino que, en algunos casos y momentos, incluso puede retroceder".

INFORME DE LA COMISIÓN EUROPEA

Por otra parte, también se ha presentado el informe 'Cambio Estructural en las instituciones científicas: excelencia, igualdad y eficiencia en la investigación y la innovación', publicado por la Comisión Europea, que propone un abanico de medidas que pueden ser desarrolladas por los distintos agentes del sistema de ciencia y tecnología.

Los datos aportados por este informe coinciden en algunos casos con los del 'Libro Blanco sobre la situación de las mujeres en la ciencia española'. Según este documento, pese a que el 45 por ciento de licenciados europeos son mujeres, el 30 por ciento de las carreras investigadoras están ocupadas por mujeres (37 por ciento en el caso español). Las estadísticas empeoran en las posiciones de liderazgo; 8 por ciento de los catedráticos y el 13 por ciento de los rectores de universidad son mujeres.

Según los autores, este informe, además de analizar la situación de las mujeres europeas en el ámbito de la investigación, suministra herramientas para pasar a la acción. Concretamente, el documento propone cambios estructurales en las instituciones científicas, de manera que las decisiones sean más transparentes, se supriman los sesgos inconscientes de género en las prácticas institucionales, se modernice la gestión de los recursos humanos considerando las implicaciones de género, se promueva la excelencia a través de la diversidad, y se mejoren la investigación y la innovación a través de la integración del análisis de género.

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