Racismo y discriminación se castigarán con la expulsión del centro educativo

Actualizado 20/05/2013 20:48:45 CET

Para ser director de un colegio o instituto público habrá que realizar un curso del Ministerio de Educación

MADRID, 20 May. (EUROPA PRESS) -

El racismo, la xenofobia y la discriminación en las aulas conllevarán la expulsión temporal o definitiva del centro educativo, según prevé el proyecto de Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) remitido por el Gobierno al Congreso, en el que se detallan los comportamientos susceptibles de las sanciones más graves así como el modo en que deben adoptarse las medidas correctoras en el ámbito escolar.

Se trata de la modificación del artículo 124 sobre "normas de organización, funcionamiento y convivencia" de la Ley Orgánica de Educación (LOE), actualmente en vigor, que se limita a establecer que los centros elaborarán sus normas de organización y funcionamiento garantizando el cumplimiento del plan de convivencia, pero no entra en detalles sobre conflictos concretos.

El proyecto de LOMCE establece que "aquellas conductas que atenten contra la dignidad personal de otros miembros de la comunidad educativa, que tengan una implicación de género, sexual, racial o xenófoba o de discapacidad, o que se realicen contra el alumnado más vulnerable por sus características personales, sociales o educativas tendrán la calificación de falta muy grave y llevarán asociada como medida correctora la expulsión, temporal o definitiva, del centro".

Asimismo, el texto del Gobierno, al que ha tenido acceso Europa Press, afirma que "las normas de convivencia y conducta de los centros serán de obligado cumplimiento y deberán concretar los deberes de los alumnos y las medidas correctoras aplicables en caso de incumplimiento, tomando en consideración su situación y condiciones personales".

Dichas medidas "tendrán un carácter educativo y recuperador, deberán garantizar el respeto a los derechos del resto de los alumnos y procurarán la mejora en las relaciones de todos los miembros de la comunidad educativa" y, además, "deberán ser proporcionadas a las faltas cometidas", conforme prevé el proyecto normativo.

"En los procedimientos de adopción de medidas correctoras, los hechos constatados por profesores y miembros del equipo directivo de los centros docentes tendrán valor probatorio y disfrutarán de presunción de veracidad 'iuris tantum', sin perjuicio de las pruebas que en defensa de los respectivos derechos o intereses puedan señalar o aportar los propios alumnos", reza el artículo 124 previsto en la LOMCE.

Esta es una de las novedades que introduce el proyecto normativo impulsado por el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, quien ha destacado en reiteradas ocasiones como uno de los objetivos fundamentales de la reforma dotar de mayor autonomía a los centros educativos con medidas como reforzar la capacidad de su directiva.

UN CURSO PARA PODER SER DIRECTOR

En este sentido, la LOMCE establece que el director de un centro público saldrá de un concurso de méritos entre profesores funcionarios de carrera que estén trabajando en dicho centro y que además de tener una antigüedad superior a cinco años, hayan completado con éxito un curso específico que el Ministerio de Educación va a crear para estos fines.

Según el proyecto normativo, se trata de "un curso de formación sobre el desarrollo de la función directiva impartido por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte o por las Administraciones educativas de las Comunidades Autónomas" cuyas características "serán desarrolladas reglamentariamente por el Gobierno".

Además de las competencias recogidas ya en la LOE, la reforma que persigue el departamento de Wert incluye nuevas tareas asociadas a la figura del director, como "decidir sobre la admisión de alumnos", "aprobar la obtención de recursos complementarios" para el centro educativo o "fijar las directrices para la colaboración" con otras instituciones u organismos.