Los rectores españoles consideran que cuestionar el proceso de Bolonia supondría "dar la espalda" a Europa

Actualizado 21/03/2009 19:58:24 CET

MADRID, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los rectores españoles consideran que "cuestionar ahora en España el Proceso de Bolonia significaría que las universidades dan la espalda a Europa", manifestaron ayer un grupo de 25 representantes de 17 universidades españolas durante una reunión en Praga en el marco de la Asociación de Universidades Europeas (EUA, sus siglas en inglés).

Durante la reunión, que contó con la participación de más de 800 universidades europeas y 35 conferencias nacionales de rectores, los representantes españoles definieron el nuevo decenio post-Bolonia como "la oportunidad de recuperar el tiempo perdido acelerando el proceso y avanzando en primera línea con el resto de las universidades europeas en la profundización de las reformas modernizadoras que los Espacios Europeos de Educación Superior y de Investigación nos ofrecen".

Esta reunión, la número nueve de una serie de encuentros bienales, sirvió para analizar "los desafíos, que en los próximos 10 años, tendrán las universidades europeas y cómo abordarlos para fortalecer los sistemas de educación superior y de investigación de Europa".

Entre las reflexiones de rectores y expertos se extrajeron varias conclusiones, entre ellas que "las universidades deben prestar una atención cada vez mayor al acceso igualitario, a la calidad de la enseñanza y al aprendizaje permanente, para que los estudiantes ganen autonomía personal y se preparen para su inserción social a todos los niveles".

También se resaltó el papel de la universidad como institución de investigación en Europa, por lo que se reconoce "la singularidad de las universidades como los únicos lugares en los que la investigación interdisciplinar-disciplinar, esencial para encontrar nuevas soluciones a los nuevos problemas".

Asimismo, los expertos congregados en esta reunión insistieron en que "las soluciones a las crisis pasan necesariamente por las universidades, que han de ser capaces de transformar los desafíos en proyectos innovadores, cuyos resultados han de revertir a la sociedad".

Otro de los puntos abordados ayer en Praga fue la gestión y financiación de las universidades, sobre lo que concluyeron que "deben tener una mayor financiación y autonomía, ligadas a un rendimiento de cuentas transparente".

Por último, durante la reunión destacaron la dimensión global de la universidad, resaltando así "la contribución de las universidades a la globalización, a la vez que son motores de las regiones en que se encuentran", por lo que, insisten, que es "necesario aumentar la movilidad y mejorar su calidad". Con las conclusiones de los grupos de trabajo se elaborará la Declaración de las Universidades Europeas de Praga, con 10 recomendaciones para la próxima Cumbre Europea de Ministros de Educación que se celebrará a finales del mes de abril en Lovaina.