El 99% de las náyades mueren antes de terminar su ciclo de vida sin llegar a realizar su metamorfosis, según el MNCN

El MNCN investiga la alta mortalidad de las náyades
MNCN-CSIC
Publicado 05/12/2017 13:13:22CET

   MADRID, 5 Dic. (EUROPA PRESS) -

   El 99 por ciento de las náyades presentes en la Península presentan una alta mortalidad antes de completar su ciclo vital porque las juveniles no realizan su segunda metamorofosis, lo que está agravando la situación de estos moluscos de río, amenazados por la contaminación y la pérdida de hábitats, según una investigación del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN).

   Así, los investigadores han descubierto una de las causas de la alta mortalidad de las náyades juveniles y se debe a que hay una segunda metamorfosis, precisamente en su fase juvenil, que cambia su morfología y sistema alimenticio. Por ello, han concluido que gran parte de la alta mortalidad de los juveniles podría deberse a que algunos no son capaces de realizar esta segunda transformación.

   Las náyades son unos vivalvos de agua dulce que juegan un papel muy relevante en los ecosistemas fluviales porque filtran el agua. El equipo de científicos entre los que figuran investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) ha analizado el desarrollo de las especies Margaritifera margaritifera y Unio mancus.

   En concreto, en su ciclo de vida, las larvas de náyades o mejillones de agua dulce se adhieren a las branquias de distintas especies de peces donde se transforman en juveniles. Posteriormente, y tras una primera metamorfosis, se desprenden del pez para vivir en el fondo.

   El investigador del MNCN Rafael Araujo ha explicado que aproximadamente el 99 por ciento de las larvas no sobreviven por no encontrar un pez o por caer en lugares inhabitables.

   Además, ha añadido que tras desprenderse del pez, es en la fase juvenil donde la mortalidad es especialmente elevada, por causas que "no están muy claras".

   Araujo expone que precisamente por esa razón quisieron estudiar si tras la aparición del juvenil se produce una segunda transformación clave para el cambio de alimentación de los juveniles, como ocurre en algunas especies de bibalvos de agua salada.

   En el estudio analizaron la morfología de juveniles de dos especies amenazadas de bivalvos de agua dulce, Margaritifera margaritifera y Unio mancus, desde su nacimiento hasta el año de vida y utilizando técnicas de microscopía electrónica.

   "Encontramos que, tal y como esperábamos, el cambio de alimentación se produce de forma gradual e implica una segunda metamorfosis para desarrollar una alimentación filtradora", ha explicado el también investigador del MNCN Joaquín Soler, que añade que algunos juveniles no son capaces de llevar a cabo esta segunda transformación.

   Este cambio de alimentación ocurre una vez los juveniles han superado la talla de 1 milímetro, lo que supone 70 días en Unio mancus y 150-200 días en Margaritifera margaritifera.

   El MNCN ve necesario conocer las causas de la alta mortalidad naturales en las náyades ya que, además de ser especies vitales para el mantenimiento de los ríos, engloban un grupo muy amenazadas a nivel mundial principalmente por la contaminación de los ríos, la pérdida de hábitats y las especies invasoras, entre otros motivos.