Un agricultor extremeño ofrece sus ciruelos "en adopción" para evitar la tala de los frutales

Actualizado 25/08/2007 12:54:43 CET

Por 30 euros anuales, el padrino podrá recoger él mismo alrededor de 40 kilogramos de fruta por temporada durante 20 años

GUADAJIRA (BADAJOZ), 25 Ago. (EUROPA PRESS) -

El agricultor extremeño Benito Martínez, que dispone de unos mil ciruelos cultivados en dos hectáreas de terreno, ubicadas en las proximidades de la localidad pacense de Guadajira, ha decidido ofrecer sus ciruelos "en adopción", para rentabilizar la explotación y al mismo tiempo evitar que los frutales sean arrancados.

La iniciativa denominada 'Salvar los Ciruelos' permite la adopción de uno o varios árboles por persona a cambio del pago de 30 euros anuales, por ejemplar. Trato que aportará al futuro padrino unos 40 kilogramos de ciruelas por temporada.

Además, aquellos que decidan apadrinar un árbol, podrán elegir un nombre para cada frutal, también tendrán la oportunidad de visitar la explotación y, si lo desean, serán ellos mismos los que recolecten la fruta.

CRISIS EN EL SECTOR.

En declaraciones a Europa Press Televisión, Benito expuso que ante "la crisis que atraviesa el sector de la fruticultura y el campo en general" son necesarias nuevas ideas que den salida a tantos años de esfuerzo y explicó que tras varios años de pérdidas decidió arrancar parte de los frutales.

La tala de 400 frutales le produjo tanta "intranquilidad y remordimiento" que un día tras compartir su preocupación con otros compañeros surgió esta novedosa iniciativa que persigue dos objetivos: "principalmente, el hacer viable la explotación, pero también se trata de hacer un bien social", precisa Benito.

"El padrino puede poner nombre al árbol y apadrinar el número que quiera de ciruelos, tiene derecho a visitarlos cuando quiera, lo más aconsejable es en el período de floración y luego cuando esté el fruto les avisaremos para que vengan a recogerlo, así también se ofrece un aspecto social porque la gente que no esté acostumbrada al campo tendrá la oportunidad de relacionarse con el medio", afirmó.

Por su parte, el agricultor que obtendrá unas ganancias de diez euros por árbol se compromete a mantener el frutal en "óptimas condiciones" y asegura una producción continua durante los próximos veinte años.

De momento, este agricultor innovador y su familia están contactando con familiares y vecinos para divulgar la iniciativa y poder conseguir cuanto antes "padrinos" que eviten el desmantelamiento de la explotación.

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