El CSIC confirma que las áreas protegidas son una figura eficaz para frenar la expansión constructora en la naturaleza

Las áreas protegidas, un instrumento eficaz contra la expansión urbanística
CSIC
Publicado 12/04/2018 11:38:39CET

MADRID, 12 Abr. (EUROPA PRESS) -

Las áreas protegidas son una figura "eficaz" en la protección de los hábitat naturales porque contribuyen a frenar la expansión constructora en España, según un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

El trabajo analiza la eficacia de las medidas de protección del suelo desde 1987 a 2006 en cuatro tipos de espacios protegidos con reconocimiento legal, como son Reservas Naturales, Parques Naturales, Lugares de Importancia Comunitaria y Zonas de Especial Protección para las Aves, que han sido reconocidos a lo largo de esas dos décadas.

En ese sentido, concluye que el reconocimiento legal de las áreas protegidas ha contribuido a proteger los suelos naturales frente a la presión constructora en España.

El investigador del CSIC en el Instituto de Economía, Geografía y Demografía David Rodríguez considera que la transformación del suelo de hábitats naturales y seminaturales en entornos artificiales por la acción humana es "una de las principales amenazas" para la conservación de la biodiversidad a escala global, y "la principal" amenaza a la biodiversidad en Europa y en España.

Por tanto, añade que dichos cambios "revisten especial trascendencia por su gravedad, que conlleva la destrucción completa de los hábitats preexistentes, y porque suelen ser cambios irreversibles".

El estudio defiende que la creación de áreas protegidas, incluida la Red Natura 2000 han sido una "política pública eficaz para salvaguardar los hábitats naturales en plena etapa de expansión constructora".

En ese sentido, insiste en que pudeen servir para proteger terrenos "ambientalmente valiosos" en zonas de alta presión urbanística, como la costa o la periferia de las grandes ciudades.

El trabajo ha sido publicado en la revista Journal of Environmental Management y compara las tasas de construcción en esos cuatro tipos de áreas y en dos zonas de control próximas y circundantes a uno y cinco kilómetros de distancia desde cada una de las áreas protegidas evaluadas.

El análisis incluye de 1987 a 2006, por lo que se puede observar el "antes y después" de la declaración de estaso zonas como áreas protegidas. Según recuerda el trabajo, hasta el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008, durante 20 años se produjo en España un crecimiento acelerado de las superficies artificiales debido a la construcción masiva de viviendas, industrias e infraestructuras.

Este crecimiento tuvo lugar principalmente alrededor de las grandes ciudades y a lo largo del litoral, en detrimento de hábitats agrarios y forestales.

El estudio indica que aumentó la destrucción y la fragmentación de los entornos naturales e incrementó el aislamiento de las poblaciones biológicas.

"Los resultados muestran que las áreas protegidas evaluadas han sido en general eficaces para reducir la artificialización del suelo. No obstante, la eficacia no es igual en cada uno de los cuatro tipos. La figura de mayor éxito ha sido la Reserva Natural, frente a la Zona de Especial Protección para las Aves, que ha sido la menos eficaz", ha concluido el investigador.

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