La foca monje, el esturión el lince boreal o el pigargo europeo podrían volver a habitar en España en el futuro

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IFAW - Archivo
Actualizado 15/08/2018 19:56:54 CET

   MADRID, 14 Ago. (EUROPA PRESS) -

   La foca monje, el lince boreal, el esturión, la lamprea o el pigardo europeo y así hasta 32 especies podrían volver a habitar en España en el futuro, de acuerdo con la estrategia para cumplir con la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, que contempla el inicio de proyectos para reintroducir y recuperar especies que ya se han extinguido en España.

   El pasado 26 de julio, la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente aprobó el primer Listado de Especies Extintas en Estado Silvestre en España, que incluye esta treintena de especies de flora y fauna y que pretende sentar las bases par su recuperación en España, pero también que busca evitar la reintroducción de especies que nunca habitaron el país, ya que queda prohibido, aunque se podrían incluir futuras incorporaciones tras una solicitud científicamente justificada al Ministerio para la Transición Ecológica.

   A este respecto, el subdirector general de Biodiversidad y Medio Natural del Ministerio para la Transición Ecológica, Miguel Aymerich, ha explicado a Europa Press que entre estas 32 especies figuran mamíferos, peces y una decena de especies vegetales, como la Kunkeliella psilotoclada, un arbusto endémico de Tenerife que se vió por última vez en 1983 en el extremo noroccidental de la isla y del que aún existen semillas en jardines botánicos.

   Aymerich ha destacado que la modificación de la Ley de Patrimonio realizada en 2015 incorporó en su artículo 55 la reintroducción de las especies autóctonas silvestres extinguidas y la primera medida para ello era elaborar un listado de las que se sabe que aún existen, aunque sea en cautividad o en bancos de germoplasma lo que hará posible su reintroducción. Este listado acaba de ser publicado este martes el Boletín Oficial del Estado.

   Asimismo, ha insistido en que tras la publicación de este listado este martes en el Boletín Oficial del Estado no se permitirá reintroducir especies que consta que no hayan existido en España, por lo que descarta que se puedan reintroducir, por ejemplo, cebras en el medio natural nacional.

   Además de las especies más emblemáticas de fauna, ha destacado la "gran riqueza en plantas endémicas en España y confía en que se podrán reintroducir porque de muchas de ellas existe material genético en jardines botánicos o en bancos de semillas.

   "Hay especies que habitaron España en tiempos históricos y que en general por persecución humana o por la transformación del hábitat provocada por el hombre han desaparecido, pero existen en otros países", comenta el responsable ministerial.

   En concreto, ha mostrado confianza en poder reintroducir la foca monje, que estaba presente en el mediterráneo español pero el último ejemplar que se observó desapareció en Chafarinas. Ahora, ha explicado que España y Mauritania --donde vive la mayor colonia de esta especie-- mantienen un convenio de cooperación desde hace tres años por el que España ayuda a Mauritana a recuperar algunas especies de gacelas y de antílopes que desaparecieron en su territorio, ya que se están criando desde hace décadas en un centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en Almería, mientras que el país africano cederá algunos ejemplares de foca monje para su próxima reintroducción en Canarias.

   Aymerich precisa que los técnicos confían en que en la zona de Fuerteventura podría haber alguna posibilidad para que se establezca una colonia de foca monje de Mauritania en Canarias, para loq ue están colaborando con los pescadores de ambas zonas.

   El proyecto está finalizando toda la fase previa y espera que la primeras sueltas experimentales de foca monje en el archipiélago podría comenzar entre 2019 y 2020 y la idea es, "si todo va bien", poder extraer unos seis ejemplares cada año de Mauritania. Aymerich advierte a Canarias que si la iniciativa tiene éxito puede añadir atractivo turístico a las islas y suponer un nuevo recurso económico, complementario e incluso superior a las actividades tradicionales de los pescadores.

   En cuanto a la recuperación del esturión europeo, que existió en ríos como el Guadalquivir, donde llegó a haber una fábrica de caviar en los años 40, el subdirector ha añadido que España ha firmado un acuerdo con Francia para que el país envíe ejemplares para acometer las primeras sueltas experimentales en el Ebro ya que en el Guadalquivir no hay un hábitat suficiente como para reintroducirlo, según admite. "La especie desapereció de muchos ríos por la sobrepesca y por la construcción de barreras que les impedía acceder a zonas de desove", recuerda.

ESFUERZO COLECTIVO

   "Todo esto conlleva una gran cantidad de estudios previos sobre el hábitat, la calidad, la aceptación social, entre otras condiciones", admite Aymerich que explica que en primer lugar se estudian las condiciones del hábitat, la posible interfencia con las poblaciones humanas, los riesgos de perjuicio para la población donante, entre otros.

   Al mismo tiempo, se ha referido al grébol (Bonasa bonasia), una especie de urogallo que se extinguió en el Pirineo español, pero del que quedan algunas poblaciones en Francia, desde donde se quieren traer de nuevo a la vertiente española. Si bien, para este proyecto falta identificar la capacidad de las poblaciones francesas para ceder ejemplares.

   En la misma línea, el proyecto del pigargo, promovido por una ONG, podría de nuevo volver a volar en el territorio nacional. Se trata de un ave rapaz de gran envergadura, que se parece al águila calva americana y que es "bastante abundante" en el norte de Europa. Precisamente, también está en proceso de reintroducción en Reino Unido.

   Respecto a las dificultades de la reintroducción, subraya que en el caso de las aves es "relativamente sencillo", mediante la técnica conocida como hacking por la que se traen pollos de otras poblaciones y se les da de comer sin que estos vean al hombre para adaptarse al entorno en el que vivirán.

   Aymerich señala que esta es la técnica mediante la cual se está reintroduciendo al quebrantahuesos en Picos de Europa y que en el futuro se podría extender, mediante un proyecto Life de la UE en el sistema Central. Estos proyectos son gestionados en España por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica.

VUELTA NATURAL

   El listado de especies extintas incluye también a la ballena blanca pero en este caso las esperanzas no están puestas en un proyecto concreto promovido por la administración o bien por ONG sino por la propia mejora del hábitat. "Habrá que esperar a que vuelva a migrar a las costas europeas, donde desapareció por la sobrecaza", asegura Aymerich que confía en que si se acometen acciones para que mejore el hábitat marino, la especie, que no se ha extinguido a nivel mundial pueda recuperarse en España, quien sabe si dentro de "décadas o siglos".

   Por último, se ha referido al lince europeo, una especie cuyo plan de recuperación estaba avanzado en el Pirineo pero que se ha enfrentado al rechazo social. "Se quería probar con unos pocos ejemplares sin capacidad reproductora, pero no hubo aceptación social por parte de ganaderos y cazadores, así que queda a la espera de encontrar en el futuro mejores condiciones", ha indicado.

   No obstante, recuerda que la especie vivía en toda la cordillera atlántica y hubo indicios de su presencia hasta los años 80 del siglo XX. El subdirector insiste en que la presencia de un gran predador como el lince europeo o el lobo en el Pirineo, donde hay sobreabundancia de corzo, gamo o ciervo podría liberar al territorio de la fuerte carga de ungulados.

   En definitiva, prevé que la publicación ahora del listado suponga un "acicate" para que las comunidades autónomas y el Ministerio inicien nuevos programas de reintroducción a través de la Fundación Biodiversidad o de los Proyectos Life y de la financiación y participación público-privada.