Los geólogos piden una normativa para reducir los efectos del radón en las viviendas, sobre todo en Madrid y Galicia

Radon
ENAC
Publicado 29/01/2018 11:40:23CET

   MADRID, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -

   El presidente del Colegio de Geólogos, Manuel Regueiro, ha reclamado la elaboración de una normativa con ayudas para reducir los efectos nocivos del radón a imagen de la que se aplica en los países nórdicos y que ésta se incluya en el Código Técnico de Edificación.

   Precisamente el próximo mes de febrero entrará en vigor una directiva europea de 2013 para controlar el radón en las viviendas. El gas radón es radiactivo, que en concentraciones muy altas puede producir cáncer y que en España se encuentra principalmente en Madrid y Galicia, cuyos suelos son abundantes en granito y pizarra, que alojan de forma natural este gas.

   Regueiro ha destacado que "muchas" naciones europeas ya han legislado sobre esta cuestión e incluso en los países nórdicos hay ayudas para descontaminar de radón y considera que en España es necesaria una normativa que sirva para informar y concienciar a la población sobre los riesgos del gas radón y que, al mismo tiempo, obligue a tomar medidas para erradicarlo.

   Además, insta a que esta normativa que establece la Directiva se incluya en el Código Técnico de la Edificación.

   El gas radón es resultado de la desintegración de minerales radioactivos contenidos en rocas ígneas o metamórficas, como el granito o las pizarras. En zonas como Galicia, Madrid o el oeste peninsular existe mayor concentración. En cantidades altas (por encima de 300 becquerelios por metro cúbico) y si se inhala durante suficiente tiempo, puede resultar cancerígeno.

   Según la OMS, el radón es la segunda causa de cáncer de pulmón después del tabaco y pone el listón para tomar medidas preventivas a partir de los 100 becquerelios por metro cúbico.

   En concreto, el radón se acumula en sótanos y bajos de las casas, por lo que es preciso ventilar bien, abrir ventanas o medidas arquitectónicas como aislar el suelo o sellar la casa.

   Finalmente, pese al riesgo serio para la salud que supone el radón, Regueiro afirma que no hay que alarmar a la población, pero sí informarla sobre los riesgos. El Colegio profesional recuerda que es una obligación del Consejo de Seguridad Nuclear facilitar todos los datos a nivel local y proporcionar a los Ayuntamientos los mapas de emisiones del radón de los suelos edificables. El radón tiene un periodo de desintegración de 3,8 horas.