Los grandes siniestros del final del verano confirman que las lluvias retrasaron el fuego, según expertos

Actualizado 12/09/2010 15:16:33 CET

Alaban la extinción pero reclaman más prevención y la recuperación urgente del monte quemado

MADRID, 12 Sep. (EUROPA PRESS) -

Los grandes incendios registrados en las últimas semanas del verano confirman que las copiosas lluvias de este año han retrasado la campaña de fuegos de la temporada estival, según han explicado expertos forestales que han añadido a Europa Press que además de la climatología favorable en julio y agosto también ha contribuido la "exhaustiva vigilancia".

Así, tanto el director técnico del Colegio de Ingenieros Técnicos Forestales, Jesús González Capitán, como el presidente de la Asociación Nacional de Empresas Forestales (ASEMFO), Miguel Ángel Duralde, y el vicepresidente de la Sociedad española de Ciencias Forestales, Rafeal Serrada, coinciden en que "al margen de las diferencias comarcales que son muy importantes".

Además, subrayan que en las cifras de incendios de este verano ha influido que gracias a las lluvias el monte tenía un alto índice de humedad, al tiempo que, aunque ha hecho calor, no se han registrado muchos días continuados de temperaturas extremas, y a que no ha habido muchos días de vientos importantes.

"La vegetación, su combustibilidad, la eficacia bastante alta en las extinciones, el número menor y más tardío de los fuegos porque la desecación ha sido menor, influye", ha valorado Serrada, al tiempo que advierte del "diagnóstico de tendencia, por el que se observa que el número de grandes incendios, excepto este año, aumenta".

Por este motivo, reclaman "más inversión" en prevención, ya que "la recuperación del combustible con técnicas de silvicultura, talas y desbroces es la única forma de cara al futuro" de reducir los fuegos.

Por su parte, González Capitán valora de forma "positiva" la actual campaña de incendios, tanto por el número de siniestros como por la superficie arbolada afectada. En todo caso, recuerda que "el monte no arde solo y el monte que es rentable no arde jamás". "Los que están abandonados y algunos montes públicos o privados en los que no se invierte lo suficiente son los que más arden", comenta.

Asimismo, ha valorado que "España es de los países con mejores medios de extinción en cantidad y calidad, pero falla la prevención, ya que con la crisis, muchas partidas para prevención y gestión de monte se han reducido o desaparecido". A este respecto, Duralde añade en que la prevención es "un problema estructural" porque para los gobernantes el monte "no es un sector estratégico" al tiempo que reclama los beneficios sociales, ambientales y económicos de los mismos.

Finalmente, Serrada insiste en que la restauración de los terrenos quemados es "muy urgente" para recuperar la función de los bosques, así como potenciar la regeneración natural y la recuperación hidrológica. "La respuesta debe ser automática, debe estar contemplada en los presupuestos y es mejor hacerlo entre septiembre y diciembre que esperar a la primavera cuando puede ser demasiado tarde", ha concluido.

Los incendios forestales han arrasado un total de 32.637,05 hectáreas en los primeros ocho meses del año, según datos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) a 29 de agosto, lo que significa un 69,15 por ciento menos que en 2009, cuando se quemaron 105.775,76 hectáreas.