El microterremoto de Santa Fe forma parte de "la actividad sísmica normal", según el Instituto de Geofísica

Actualizado 05/01/2007 15:11:57 CET

GRANADA, 5 Ene. (EUROPA PRESS) -

El secretario del Instituto Andaluz de Geofísica y profesor de la Universidad de Granada (UGR), Jesús Ibáñez, aseguró hoy que el microterremoto de 3.8 grados en la escala de Richter que se registró esta medianoche en la localidad granadina de Santa Fe y se dejó sentir en varias localidades de la provincia e incluso en algunas poblaciones de Murcia, se enmarca en "la misma actividad sísmica normal que desde hace tiempo se registra" y que, por lo tanto, es "normal" y "no ha producido daños".

En declaraciones a Europa Press, el experto reconoció que la alarma se ha dejado sentir en la población, si bien atribuyó este hecho a que "ha afectado a una serie de poblaciones bastante grandes de Granada y su cinturón". Además, señaló que desde hace años, los terremotos no se han percibido por parte de la ciudadanía, lo que en esta ocasión ha propiciado la llamada de atención de los vecinos.

Así, según datos del Instituto Andaluz de Geofísica, en mayo de 2005 se registraron terremotos de 2.8 de intensidad en Albolote y de tres en Granada capital y pueblos de la Vega, mientras que en verano de ese mismo año se produjeron terremotos similares y con intensidad tres en Atarfe, Albolote, Orce, Galera, Cúllar y Catilléjar.

Según explicó, un terremoto no es más que la liberación de energía en un proceso de ruptura del interior de la tierra. Así, según puntualizó, "la tierra se rompe como lo hace una roca", y en ese proceso de ruptura libera energía, que "es la misma que se puede percibir cuando oímos el rasguido al romper un papel".

El secretario del Instituto de Geofísica relató que la zona del sudeste de España es "sísmicamente activa" porque "se está acumulando energía como producto de un contacto entre el movimiento diferencial Europa-África". Esta acumulación de energía, según apuntó, "hace que en un momento determinado el terreno se vaya deformando muy lentamente", aunque no sea perceptible por la población.

"Cuando esa deformación supera el umbral máximo, entonces rompe en forma de terremoto, que es una liberación de energía. Porque llamamos terremoto a la ruptura, y a su vez, a la liberación de energía", explicó.

Por último, Jesús Ibáñez precisó que en España y en Granada, la ocurrencia de terremotos de la magnitud del de esta noche es "muy normal". Según puntualizó, al año pueden ocurrir desde dos a diez terremotos de nivel cuatro, siendo o no percibidos por la población.

IMPORTANCIA DE LA PREVENCIÓN

Aunque el científico subrayó que es "imposible" predecir la ocurrencia de terremotos, sí se puede prevenir los efectos de los mismos. "No sabemos cuando habrá un terremoto, pero si somos capaces de educarnos de una manera adecuada, cuando ocurra, sólo producirá sensación de miedo", aseguró.

En este sentido, explicó que si un terremoto de magnitud siete ocurre en Japón, éste puede provocar un fallecimiento por susto. Sin embargo, un terremoto de la misma magnitud en lugares que no estén preparados, pueden provocar miles de muertes. Por ello, la mejora de la tipología constructiva y la forma de educar a la ciudadanía son factores esenciales, según valoró.