En los próximos días se podrían producir varamientos de focas en la costa gallega

Actualizado 24/07/2006 21:34:21 CET

La coordinadora rescató un león marino en Porto do Son que no llegó a sobrevivir debido a la debilidad de su estado de salud

PONTEVEDRA 24, (EUROPA PRESS)

La Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos (Cemma) no descarta que en los próximos días se puedan producir en las costas gallegas varamientos de focas pertenecientes a la especie 'capelo' tras la aparición de un ejemplar en una playa de Porto do Son (A Coruña).

Por ello, Cemma se mantiene "alerta", según su presidente, Alfredo López, desde que las redes de varamiento de Francia y Portugal advirtieron en las últimas semanas de la presencia de ejemplares de esta especie en sus aguas. Según afirmó, la supervivencia de esta especie en estas latitudes es "muy difícil debido a la temperatura" y ninguno de los ejemplares recogidos hasta ahora en Galicia consiguió sobrevivir "debido a que llegan a la costa con la salud muy deteriorada".

La Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos rescató ayer un ejemplar macho de lobo marino que apareció en la playa Espiñeirido, de Porto do Son (A Coruña). Aunque tras los primeros cuidados experimentó una mejoría, el animal sufrió un empeoramiento en el día de hoy, con "muy bajas constantes vitales", y falleció esta mañana.

El avistamiento de esta especie de foca se produjo este pasado domingo y los técnicos de la Unidad Móvil de Asistencia a la Fauna Marina Varada de la Cemma, perteneciente al grupo de trabajo de Ferrol, contaron con la colaboración de los bañistas y los surfistas que estaban en el arenal en los primeros cuidados que se dieron al animal.

Aunque inicialmente la foca intentó volver al mar, volvió a quedar varada en otro punto de la playa. Su comportamiento, tras la llegada del primer equipo de la Cemma, fue estático y exento de agrevisidad, debido al estado de agotamiento que presentaba.

El lobo marino fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos de Ferrol y de ahí fue llevado a la Unidad de Recepción de Fauna y Cuidados Intensivos, situada provisionalmente en las instalaciones de la Sociedade Galega de Historia Natural.

Se trataba de un ejemplar que medía 120 centímetros y pesaba 33 kilos. Los primeros análisis veterinarios revelaron que no presentaba ninguna herida o marca externa, ni afección pulmonar.

Según el presidente de la Cemma, Alfredo López, esta especie tiene sus áreas de cría en aguas circumpolares, entre Canadá y Groenlandia, y es en esta zona donde nacen las crías, entre los meses de abril y mayo. "Excepcionalmente llegan hasta aguas europeas ejemplares en dispersión", explica López. Las últimas llegaron a Galicia en 2001. El historial de varamientos recogido por la Cemma determina que en 1982 se produjo un avistamiento, otro en 1997 y seis en 2001.

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