WWF libera dos rapaces "centinelas" para detectar cebos envenenados en Toledo, "agujero negro" para las aves

Imagen de un milano envenenado
I.SAN, SEO/BIRDLIFE - Archivo
Publicado 10/07/2018 17:09:37CET

   MADRID, 10 Jul. (EUROPA PRESS) -

   La organización WWF ha liberado en Toledo dos aves rapaces "centinelas" que servirán para detectar cebos envenenados en esta provincia que la ONG califica de "agujero negro" para estas y otras aves y especies de fauna.

   Por ello, el responsable de especies de WWF, Luis Suárez, ha reclamado al Gobierno de Castilla-La Mancha que aumente sus esfuerzos en la lucha contra el veneno y que desarrolle un programa específico de acciones de prevención y detección de casos en la provincia de Toledo, con el objetivo de reducir el número de casos.

   Suárez ha destacado la "enorme responsabilidad" de esta provincia en la lucha contra el veneno, precisamente porque es la que alberga un mayor número de parejas de águilas imperiales y también la que ha sufrido más casos de envenenamiento de esta especie en la última década, siendo la cuarta en envenenamientos de buitre negro.

   "En los últimos años, Toledo ha sido un agujero negro para águilas imperiales, buitres negros y otras aves por culpa del uso de cebos envenenados", ha apostillado.

   Con este objetivo, la ONG ha liberado dos aves radiomarcadas para que sean 'centinelas' de la presencia de veneno en sus zonas de campeo. Estos dos ejemplares son dos especies en peligro de extinción, amenazados por el uso de veneno.

   Se trata de un milano real adulto al que se ha llamado 'Canela', y un águila imperial ibérica juvenil a la que se le ha dado el nombre de 'Iris'. Canela está asentada en el madrileño Parque Regional del río Guadarrama, cerca del límite provincial con Toledo, en la comarca donde el pasado enero se encontraron envenenados siete ejemplares de esta especie, en el municipio de Moraleja de Enmedio.

   Por su parte, Iris ha sido marcada en el norte de la provincia de Toledo en una zona, que para la ONG es importante de alimentación para esta especie. En el mismo nido fueron marcados los otros dos hermanos, uno por GREFA y el otro por la Junta de Castilla-La Mancha, a través del servicio provincial de política forestal y espacios naturales de Toledo.

   Para ello, todos los ejemplares llevan emisores ligeros con una tecnología que permite intervenir rápidamente en caso de que se produzca un envenenamiento, un disparo o una electrocución. Así, se pueden tomar medidas recuperadoras, facilitar la intervención de los agentes de la autoridad y denunciar actos delictivos en caso de que se produzcan.

   Para la ONG es importante para la conservación de esta provincia, ya que, por su elevada disponibilidad de conejos, atraen águilas imperiales y buitres negros de toda la península.

   WWF inició el programa Centinelas en 2015 y, desde entonces, la organización ha marcado más de una decena de ejemplares para que actúen como "verdaderos vigilantes" de la presencia del veneno en sus áreas.