WWF pide a España y Portugal que afronten la lucha contra los superincendios con una estrategia ibérica

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Publicado 06/07/2018 16:27:40CET

   MADRID, 6 Jul. (EUROPA PRESS) -

   WWF insta a los Gobiernos de España y Portugal a formar un "eje ibérico" para abordar con una estrategia común frente al problema creciente de los incendios forestales que cada vez más se dirigen hacia "superincendios" que no se apagan con más hidroaviones.

   El informe anual de WWF sobre incendios forestales, que ha sido elaborado por primera vez entre WWF España y ANP-WWF, advierte de que el noroeste de la Península es "un polvorín" por lo que la estrategia ibérica debe centrarse en hacer menos vulnerable el paisaje al fuego y en acabar con la impunidad de quienes provocan incendios y combatir el cambio climático.

   El documento 'El polvorín del noroeste' se ha presentado a la vez en Madrid y Lisboa insiste en que ambos países afrontan la misma emergencia por los grandes incendios forestales, los que superan las 500 hectáreas, y que debido a los efectos del cambio climático son cada vez más devastadores y ya no se ciñen a la época de riesgo tradicional.

   Así, los "superincendios", como los define el informe aumentaron casi un 200 por ciento respecto a la media de la última década y la superficie quemada en Portugal se multiplicó por cinco en el mismo periodo, hasta las 440.000 hectáreas.

   Por eso, insisten al primer ministro portugués, Antonio Costa, y al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en que el "eje ibérico" anunciado por ambos gobernantes lo sea también para la protección de la naturaleza mediante planes y políticas conjuntas e insisten en que una prioridad absoluta sea "la lucha contra la emergencia de los superincendios forestales".

   La directora de ANP-WWF Portugal, Ângela Morgado, ha subrayado que este es el primer informe que analiza la Península Ibérica "como un todo" y reclama a los Gobiernos que asuman "un plan de ataque conjunto" para aquello que, ante todo, es "un problema ambiental, social y económico".

   De hecho, el trabajo recuerda que el año pasado la zona más castigada por el fuego fue el noroeste de la Península: norte y centro de Portugal, Galicia, Asturias, Cantabria y Castilla y León.

   En España, casi el 65 por ciento de los incendios se producen en el noroeste peninsular, y Galicia concentra el 50 por ciento del total nacional de incendios, con unos 6.000 siniestros al año.

   Además, el informe refleja el hecho de que el 70 por ciento de los fuegos en el noroeste fueron intencionados, frente al 55 por ciento de la media nacional. Estos fuegos estuvieron motivados por quemas para abrir pastos al ganado o para eliminar la vegetación en parcelas particulares.

   En Portugal, al año pasado el 94 por ciento de los siniestros ocurrió al norte del Tajo. Según la ONG en su versión portuguesa, el país luso fue la nación europea más afectada por los incendios y el cuarto país del mundo que mayor superficie forestal ha perdido en lo que va de siglo, debido en gran medida a los fuegos que asolan el país cada verano.

   Para WWF, el "drama" incendiario se debe "claramente" a fuertes conflictos sociales sin resolver y a políticas forestales y territoriales "obsoletas". Por ello, denuncia que atribuir esta realidad a "supuestas tramas incendiarias" e incluso al "terrorismo incendiario" no es más que un intento de eludir responsabilidades políticas ante un problema "social y ambiental".

   En este contexto, la ONG considera que los "terribles" incendios del año pasado deberían suponer un "punto de inflexión" para que ambos gobiernos cambien su enfoque en la lucha contra el fuego porque "los superincendios que trae el cambio climático no se apagan con más hidroaviones".

PROPUESTAS

   En ese sentido, la ONG propone un plan de acción a largo plazo coordinado por ambos gobiernos y con las administraciones regionales implicadas basado en tres pilares: una Estrategia ibérica de prevención de incendios que revitalice el territorio para que lo haga menos vulnerable al fuego, medidas contra la impunidad (se identifica a menos del 10 por ciento de los autores de incendios), y acción frente al cambio climático.

   Entre las claves de la estrategia de prevención aconseja una planificación territorial del eucalipto, ya que en torno al 40 por ciento de la superficie de eucaliptales en Galicia está abandonada.

   Para ello considera urgente conocer las plantaciones que no tienen propietario e intervenir sobre estos monocultivos abandonados y promover su sustitución por bosques autóctonos que sean más diversos y resistentes al fuego o incluso por mosaicos destinados al pastoreo o la agricultura extensiva, así como identificar áreas de alto riesgo de incendios o promover la gestión forestal colectiva.

   Para el secretario general de WWF, Juan Carlos del Olmo, ha pronosticado que "Portugal y la España verde serán un infierno año tras año" si no se cambian las "viejas recetas" contra el fuego.

   "Solo trabajando juntos y cambiando el enfoque de la lucha contra el fuego estaremos a la altura de este reto. La cooperación entre nuestros países no debe ser únicamente económica, también debe servir para proteger el patrimonio natural que compartimos", ha concluido.