La actriz Teresa Rabal amenaza con llevarse el legado de su padre si el Ayuntamiento de Águilas (Murcia) "no lo expone"

Actualizado 27/06/2014 22:22:23 CET

ÁGUILAS (MURCIA), 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

La actriz y cantante Teresa Rabal ha amenazado con llevarse el legado de su padre de Águilas si el Ayuntamiento "no lo expone" en la Casa de Cultura Francisco Rabal, y avanza que ya ha hablado con otras comunidades autónomas para exponerlo allí "hasta que cambie el gobierno local" aguileño.

Rabal, que tenía previsto mantener un encuentro este viernes con el alcalde de Águilas, Bartolomé Hernández, para abordar el problema, señala que su decisión no es irrevocable, sino que ha dado un plazo de 15 días al Consistorio para que tome una solución, y la quiere "por escrito".

En este sentido, Rabal y el alcalde mantuvieron en la noche del jueves una discusión durante un pleno municipal por el estado en el que se conservan en la localidad los efectos personales de Francisco Rabal, donados por el actor para su exposición y custodia.

Rabal solicitó permiso por escrito para intervenir en el pleno municipal, una situación no usual en el funcionamiento de la Administración local, pero el alcalde aceptó la petición.

Teresa Rabal recriminó al alcalde las condiciones en las que se conserva el legado del actor y advirtió de que retirará la custodia de todos sus efectos al consistorio.

El alcalde lamentó que el asunto se hubiera llevado a ese extremo y exponerlo públicamente en un Pleno cuando siempre ha tenido la puerta abierta a la familia y, de hecho, se han reunido en numerosas ocasiones.

Hernández reprochó a Rabal que utilice el legado de su padre para presionar al ayuntamiento tras la negociación que mantenía con una empresa de la familia y que finalmente no ha salido adelante.

En este sentido, le advirtió que lo que no va a hacer "ni por usted ni por nadie, es cometer una legalidad" y le recordó que una administración pública no puede negociar ni hacer contratos "igual que entre particulares", en relación a los intentos para que una empresa de Rabal asumiera la gestión del auditorio de la ciudad o para que la programación de la Casa de la Cultura fuera asumida por una sociedad de la actriz.

Insistió en que el legado de Francisco Rabal "está bien cuidado", una parte expuesta y el resto en una habitación, como siempre ha estado.

TERESA RABAL AMENAZA CON LLEVARSE EL LEGADO

En cambio, Teresa Rabal ha recordado que el problema se remonta al cierre de la Casa Cultural Francisco Rabal por motivo de obras, que se alargaron durante "mucho tiempo" porque el Ayuntamiento "debió tener problemas con las diferentes empresas que estaban haciendo la remodelación".

Hace unos meses, Rabal lamenta que la Casa se inauguró "deprisa y corriendo" y "un montón de premios" tanto de su padre como de ella "se quedaron en un almacén". De hecho, recuerda que vio un cuadro que su padre había cedido y que estaba "en el despacho del funcionario encargado de la Casa Cultural".

"Eso no debe pasar a mi despacho ni al de un funcionario, sino que tiene que pasar a la Casa de Cultura para que lo vea todo el pueblo, que era para lo que lo cedió mi padre", añade Rabal, quien lamenta que ninguna de las salas de la Casa Cultural rinde homenaje a su padre, a pesar de que recibió la promesa del Ayuntamiento.

Ahora, dice que se ha colocado el legado de su padre en otro cuarto, al lado de la biblioteca, "escondido, para que no lo vea nadie". Al quejarse de que no estaba expuesto en el emplazamiento original y de que no estaba todo, la dirección del centro le contestó que el legado no había sido expuesto "porque lo roban", según Teresa Rabal.

En ese contexto, recuerda que el Ayuntamiento le ofreció llevar la gestión cultural del Auditorio de Águilas, a pesar de que posteriormente le han acusado de querer "echar al director actual". En cambio Teresa Rabal desmiente que quiera quitar el puesto a nadie, a pesar de pensar que su gestión "no está bien llevada".

A continuación, recuerda que el Ayuntamiento le ofreció gestionar la Casa de Cultura, y desmiente que ella pidiera en ningún momento dinero a cambio. "Me acusan de haber pedido una cantidad muy elevada, pero eso es mentira y voy a pedirle al alcalde que rectifique porque no he pedido nunca ni un duro ni me han pagado nunca nada", asevera.

No obstante, explica que el Consistorio le ofreció 18.000 euros mensuales para programar la gestión de la Casa Cultural Francisco Rabal desde mayo hasta diciembre y ella aceptó, pero cuando llegó el momento de firmar el contrato con una empresa de la propia Teresa Rabal, el pasado mes de junio, resulta que era "bastante leonino".

Igualmente, critica que la programación "estaba totalmente cerrada y no había ni un solo día para programar", por lo que se hubiera embolsado el dinero "sin poder hacer nada".

Rabal recuerda que llamó al alcalde, quien se comprometió a devolverle la llamada para solucionar el problema, pero critica que desde entonces "no he recibido absolutamente ninguna llamada".

En este sentido, Teresa Rabal insiste en remarcar que ella no ha pedido "absolutamente nada", sino que aceptó lo que ellos le daban "para programar la Casa de Cultura", teniendo que correr ella con los gastos de la Seguridad Social en la SGAE, y hubiera tenido que haber puesto dinero de su bolsillo.

En el encuentro de este viernes, Rabal ha anunciado que va a decir al alcalde que se siente "estafada", y que la han "entretenido durante nueve meses preparando un trabajo que no se va a hacer", y que los 18.000 euros que le daban para programar la Casa de Cultura, que los utilice para hacer el museo de su padre.