¿Por qué acudir al sexólogo?

 
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¿Por qué acudir al sexólogo?

¿Cuándo Acudir Al Sexólogo?
EUROPA PRESS
Actualizado 02/11/2016 17:00:08 CET

MADRID, 2 Nov. (EDIZIONES, Por la psicóloga María Contreras) -

"Soy sexólogo". Esta frase provoca en las personas diferentes reacciones: miedo, susto, sorpresa e incluso se escapa alguna carcajada tras un chiste vulgar y corriente.

En 2006 la Federación Española de Sociedades de Sexología realizó un estudio en el que se obtuvieron los siguientes datos: el 67% de los españoles considera muy importante la actividad sexual; el 34% ha tenido algún problema de este tipo, pero sólo el 15% ha consultado con un profesional.

El sexólogo es un profesional, médico o psicólogo especializado en sexología, una disciplina joven que estudia la sexualidad del ser humano, el comportamiento sexual y sus diferentes manifestaciones, como los trastornos sexuales.

Esta ciencia se basa en la definición de la OMS de "salud sexual", que consiste en: la aptitud para disfrutar de la actividad sexual y reproductiva, amoldándose a los valores y criterios de ética social y personal. La ausencia de temores, de sentimientos de vergüenza, culpabilidad, de creencias infundadas y de otros factores psicológicos que inhiban la actividad sexual o perturben las relaciones sexuales. Y la ausencia de trastornos orgánicos, de enfermedades y deficiencias que entorpezcan la actividad sexual y reproductiva.


¿QUÉ HACEN LOS SEXÓLOGOS?

1. Educar e informar. El sexólogo promueve un comportamiento sexual responsable mediante programas de educación, con el objetivo de prevenir el acoso y la manipulación sexual. Elimina el temor y prejuicio relacionado con la sexualidad e integra programas de salud sexual dentro de la salud pública, mediante evaluaciones generales y protocolos de intervención.

2. Asesoramiento sexual. El profesional puede resolver las dudas y cuestiones relacionadas con la sexualidad, el sexo y las relaciones sexuales.

3. Realizar terapia. Los problemas sexuales pueden tener diferentes causas (orgánicas, psicológicas y sociales) que terapeuta sexual valora. El terapeuta realiza inicialmente una evaluación de la conducta sexual en la historia del problema y en función de ello, si es el caso, diagnostica y propone un posible tratamiento. El primer paso es descartar si el problema sexual planteado tiene una causa médica y si se sospecha que pueda ser así lo derivará al especialista médico pertinente (urólogo, ginecólogo, andrólogo...) Si se descarta una patología orgánica se continúa la terapia sexual y se intentará modificar un problema psicológico.


¿QUÉ SE CONSULTA A LOS SEXÓLOGOS?

En ocasiones, nos podemos encontrar con ciertas dificultades en la dimensión sexual que impiden que la experiencia se viva de forma positiva y plena. La respuesta sexual consta de 5 fases: deseo, excitación, meseta, orgasmo y resolución. Cuando alguna de ellas se altera hablamos de las disfunciones sexuales, trastornos más comunes en las consultas de sexología.

1. Disfunciones sexuales: son alteraciones en el deseo sexual o en alguna fase de la respuesta sexual. Generan sentimiento de malestar y dificultades interpersonales. Las disfunciones se clasifican según la fase de la respuesta sexual que esté alterada y por otro lado las que causan dolor:

    1º fase. Deseo: ¿Has notado una falta de deseo a la hora de tener relaciones sexuales? ¿Sientes aversión al contacto sexual? ¿Evitas tener relaciones sexuales?

    2º fase. Excitación: ¿Eres incapaz de obtener o mantener la respuesta de lubricación vaginal? En los hombres, ¿tienes dificultad para obtener o mantener una erección hasta que finalice la actividad sexual?

     3º fase. Orgasmo: ¿Has sentido una ausencia o un retraso del orgasmo después de una fase de excitación sexual normal? ¿Te sientes incapaz de controlar la eyaculación? Trastornos sexuales por dolor. ¿Sientes dolor durante la penetración en las relaciones sexuales? A veces, hay personas que refieren dificultades en la respuesta sexual pero debido a alguna enfermedad médica o a un tipo de medicamento.

2. Parafilias: estos trastornos consisten en actividades o fantasías inusuales y extravagantes que la persona necesita realizar para obtener excitación sexual. Prefieren el uso de objetos no humanos para obtener placer, se involucran en actividades sexuales en las que el sufrimiento y la humillación están presentes y en actividades sexuales con niños o adultos que no consienten.

3. Disforia de género: según los criterios del DSM-5 la persona refiere que hay una incongruencia entre el sexo anatómico y la identidad sexual. Se trata de un deseo fuerte y persistente identificación con el sexo opuesto en lugar de hacerlo con el sexo biológico o anatómico dado. ¿Sientes rechazo por tus propios genitales? ¿Tienes fantasías por pertenecer al grupo del sexo opuesto?

4. Alteraciones en la anatomía. "Tengo dificultades durante el coito y creo que tengo fimosis. ¿Cómo puedo asegurarme?"

5. Problemas de pareja. ¿Tenéis problemas para entenderos? ¿Hay dificultades en la comunicación?


¿CUÁNDO IR AL SEXÓLOGO?

Para poder solucionar un problema, primero hay que identificarlo y reconocerlo, después de identificarlo, acéptalo, y por último, pon los medios para solucionarlo.

Puedes ponerte en contacto con un profesional cuando:

- Detectes algún problema sexual o disfunción.

- Quieras asesoramiento o recibir información sobre alguna cuestión que te preocupe.

- Si no consigues disfrutar, notas síntomas de ansiedad en alguna de las fases de la respuesta sexual.

Acudir al médico puede ser algo normal para la mayoría de las personas, pero iniciar una terapia con un sexólogo puede ser más complicado debido a los mitos que existen en torno a la sexualidad.

Tienes derecho a vivir una sexualidad libre, plena y placentera, libre de prejuicios, sentimientos de culpa y temor.

María Contreras

Psicóloga

www.doctorcarloschiclana.com

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