Montilla afirma que la desalinizadora de El Prat "aleja" la amenaza de restricciones

Actualizado 20/07/2009 18:15:32 CET

EL PRAT DE LLOBREGAT (BARCELONA), 20 Jul. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Generalitat, José Montilla, y la ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, inauguraron este mediodía la planta desalinizadora de agua de El Prat de Llobregat, que, según Montilla, "aleja" la amenaza de restricciones en el consumo de agua. La instalación producirá el 24 por ciento del agua que consumen los 4,5 millones de habitantes del área metropolitana de Barcelona.

Montilla aseguró que el área metropolitana "no volverá a vivir una situación crítica" como la del año pasado, cuando la sequía estuvo a punto de provocar restricciones en el consumo doméstico. El presidente explicó que los beneficios de la desalinizadora repercutirán en toda Catalunya, ya que habrá una reducción "progresiva" de las aportaciones de agua del río Ter al área de Barcelona.

La desalinizadora se ha construido en dos años y medio y producirá 200 millones de litros al día. Por cada 100 litros de agua salada se conseguirán 45 de agua potable. Su uso dependerá del estado de los embalses y del régimen de lluvias.

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Montilla y Espinosa estuvieron acompañados por el vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluís Carod-Rovira; el conseller de Medio Ambiente, Francesc Baltasar; los alcaldes de El Prat y de Barcelona, Lluís Tejedor y Jordi Hereu; y del director de la representación de la Comisión Europea en España, Francisco Fonseca, así como de numerosos alcaldes del área metropolitana de Barcelona y representantes de las empresas que han llevado a cabo las obras.

Montilla calificó la instalación de obra "extraordinaria" y aseguró que con la desalinizadora de El Prat y con las que se construyen en el Foix y en la Tordera "la cantidad y la calidad del agua de boca mejora sustancialmente para el conjunto de la población de Catalunya". Según el presidente catalán, las tres desalinizadoras sumarán 200 hectómetros cúbicos de agua al año en 2014, "lo equivalente a dos tercios del consumo doméstico de la población catalana".

El presidente de la Generalitat aseguró que los efectos de la desalinizadora hoy inaugurada se notarán en las poblaciones abastecidas y en el resto del país con medidas como la reducción "progresiva" de la captación de agua del río Ter "con la mejora de sus caudales".

Por su parte, Espinosa, recordó la "delicada" situación que vivió Catalunya hace un año con un episodio de sequía severa en la que los gobiernos "demostraron su determinación para tomar decisiones a corto plazo como correspondía a una situación de emergencia".

Espinosa afirmó que, a largo plazo, la apuesta del Gobierno español se centra en "alternativas no convencionales" para la obtención del agua como la desalinización, la explotación de fuentes no convencionales, la reutilización, la descontaminación de acuíferos y la concienciación en la necesidad de ahorro. Según la ministra, la desalinizadora de El Prat es "un éxito" que supone el camino adecuado para superar el déficit hídrico del sistema Ter-Llobregat.

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