El arzobispo de Valencia pide perdón a las mujeres maltratadas por las "erróneas" palabras en la hoja parroquial

Actualizado 15/02/2006 20:04:24 CET

VALENCIA, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

El arzobispo de Valencia, monseñor Agustín García-Gasco, pide en su carta de esta semana disculpas a "las víctimas de la 'violencia machista' que se hayan sentido escandalizadas y ofendidas por las injustas, lamentables y erróneas palabras vertidas en una hoja parroquial" que, según dijo, escribió un sacerdote "jubilado y sin servicio pastoral". Para el arzobispo de Valencia, "la violencia contra la mujer es violencia contra toda la humanidad" y cree que aciertan quienes "la designan como 'terrorismo doméstico'" porque "nada hay que la pueda justificar".

Monseñor García-Gasco solicita también en su carta, que titula 'Perdón por la insensibilidad con las mujeres que sufren', que "nadie se deje llevar por la confusión" ya que "ni la Iglesia ni este prelado comparten dichas opiniones particulares, que no pueden ser atribuidas al magisterio de la Iglesia". "Es más, si alguien ha podido llevarse a confusión, no tengo inconveniente alguno en solicitar disculpas, pues comprendo que las víctimas se hayan sentido ofendidas", señala en su carta, según informaron fuentes del Arzobispado a través de Avan.

El arzobispo de Valencia afirma que si anteriormente no ha tenido "inconveniente de pedir públicamente perdón a las víctimas del terrorismo cuando creyeron que había comportamientos en la Iglesia insensibles con su dolor", del mismo modo ahora expresa su voluntad de "una vez más mostrar mi cariño y acogimiento a todas las víctimas de la 'violencia machista' y, con palabras y hechos, manifestarles mi respeto".

"Siempre han encontrado y encontrarán cobijo y protección en la Iglesia valentina", dice en su carta en la que añade que la Iglesia "ha de estar siempre del lado de los que sufren, debe demostrar una especial sensibilidad y respeto por las personas que sufren injustamente y son víctimas de los delitos. Nada puede justificar un delito".

Además defiende que "no cabe la menor ambigüedad ni el menor atisbo de duda ni de vacilación" en estos supuestos porque la violencia contra la mujer es "siempre un crimen execrable, una barbarie repugnante, una ofensiva violación del plan de paz y de amor que Dios tiene para sus hijos e hijas".

En su carta, el arzobispo de Valencia reitera, --después de haberse expresado "en estos términos en más de una veintena de documentos", según precisa--, lo que define como "condena incondicional a todo tipo de ofensa, violencia, explotación, maltrato o vejación contra la mujer".

Asimismo, puntualiza que la doctrina de la Iglesia sobre la diferencia sexual "implica un repudio sin paliativos, tanto del 'machismo', que propugna la sumisión de la mujer, como de la 'guerra de sexos', que niega que entre el varón y la mujer pueden haber relaciones de mutua ayuda y complementariedad".

También el prelado afirma que "son inadmisibles las expresiones que quieran rebajar su gravedad, o introducir en la misma bromas o chanzas". Por el contrario, se trata de "un drama humano de consecuencias irreparables que requiere el compromiso de todos para erradicarlo de nuestra sociedad". Ante esta situación, "la comunidad cristiana se encuentra aquí también firmemente al lado de las víctimas, buscando prevenir que no vuelvan a darse casos de este tipo, acogiendo, aportando y protegiendo a las mujeres maltratadas", indica el arzobispo de Valencia.

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