Una asociación, Premio Brunet 2007, encuentra a dos jóvenes adoptadas en Pamplona tras su desaparición en El Salvador

Actualizado 24/04/2008 16:37:22 CET

Jon Cortina recibe mañana a título póstumo el premio otorgado por la UPNA por su labor al frente de esta asociación

PAMPLONA, 24 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Asociación Pro Búsqueda de Niños y Niñas Desparecidos en El Salvador ha resuelto recientemente dos casos en Navarra, de dos niñas que fueron secuestradas en el país latinoamericano cuando eran bebes y posteriormente entregadas en adopción a una familia de Pamplona. Jon Cortina, fundador de la Asociación, recibe mañana a título póstumo el premio Brunet de la UPNA por su labor al frente de esta asociación.

Los casos de estas dos niñas criadas en Navarra son además los únicos que la Asociación Pro búsqueda conoce en toda España. Blanca y Ana Flores fueron separadas a la fuerza de sus familias cuando eran bebes y durante años vivieron, creyendo que eran hermanas, en un orfanato de El Salvador. Más de 10 años después, fueron dadas en adopción a una familia de Pamplona, que les acogió, según contó hoy la propia Blanca, "con buena fe".

Blanca Flores compareció esta mañana en una rueda de prensa en la UPNA junto al presidente y al gerente de la Asociación Pro-Búsqueda, Mario José Sánchez y José Laines, respectivamente. Este último es también víctima, ya que durante la guerra de El Salvador mataron a una de sus hijas y secuestraron a otra y la llevaron a EEUU, con la que se ha reencontrado recientemente después de 12 años.

La historia de Blanca y Ana también se ha resuelto felizmente. Hace más de dos años ambas decidieron buscar a sus verdaderas familias y se pusieron en contacto con la asociación. Después de dos años de investigaciones, finalmente se reencontraron con sus familias en El Salvador el pasado mes de febrero, aunque entonces supieron que en realidad no eran hermanas, sino primas lejanas.

Blanca Flores explicó hoy que fue el propio Jon Cortina quien le ayudó a buscar a su familia y quien le comunicó que les había encontrado, aunque sus padres ya habían fallecido. Fue entonces cuando Blanca, que ahora tiene 26 años y vive en Pamplona, supo también que tiene dos hermanos en Francia, a los que ya conoce, y otra más en EEUU, que aún tiene que encontrar.

Muy emocionada, Blanca agradeció a la asociación su ayuda, porque aunque quiere "mucho a su familia adoptiva", ahora ha podido encontrar sus "verdaderas raíces". Por su parte, el gerente de la asociación Mario Sánchez agradeció la concesión de este premio, "porque reconoce nuestra lucha contra la impunidad, por reivindicar el derecho a la verdad y a la reparación efectiva de los familiares".

La asociación tiene documentadas 790 denuncias de niños desaparecidos, de las que hasta la fecha se han resueltos 331 casos, 202 de forma satisfactoria con reencuentros. De estos, hay 46 casos de niños asesinados después de la desaparición forzada. Cada año reciben unas 15 ó 20 denuncias, de las que se resuelven entre 7 y 10.

Sánchez hizo hincapié en que el Estado de El Salvador "no asume su su responsabilidad en estos casos", razón por la que la asociación realiza desde hace años una gira por el mundo para dar a conocer "estos dramas y poder resolverlos". Por eso, añadió, el premio Brunet, "nos da fuerza para seguir con esa lucha, que queremos extender a la justicia para enjuiciar a los responsables y para que nunca más vuelva a ocurrir".

PREMIO

El padre jesuita Joan Cortina fundó en 1994 esta asociación, y recibirá mañana a título póstumo el Premio Internacional Brunet 2007 pro Derechos Humano. La entrega se hará durante el acto académico del Día de la Universidad, que la UPNA celebra a partir de las 12 del mediodía en el salón de actos de la Escuela Universitaria de Estudios Sanitarios. Este premio está dotado con 36.000 euros, que serán destinados a la asociación.

La candidatura de Jon Cortina al Premio Internacional Jaime Brunet 2007 fue presentada por las fundaciones Alboan y Mundubat, y fue avalada por 111 campos de la acción social, la educación, la salud, el derecho y los medios de comunicación.

Del total de instituciones que apoyaron esta candidatura, ocho eran navarras: Manos Unidas, Acción contra el Hambre, Fundación Felipe Rinaldi, Institución Juan Ciudad, Servicio Tercer mundo Navarra-SETEM, Fundación Círculo Solidario, la Fundación Empresa y Solidaridad y la consultoría internacional Seven; además de tres instituciones religiosas: Asociación Gogoa, Foro Cristiano y Mundo Actual, Carmelitas Descalzos y Vita et Paz.

El jurado del Premio Brunet destacó en su fallo aspectos como que "en 1994, Jon Cortina creó la asociación Pro-Búsqueda, como instrumento para encontrar a los niños y niñas desaparecidas en El Salvador que fueron dispersados en países de América y de Europa. Durante estos 13 años la asociación ha sido un ejemplo de compromiso y trabajo intenso".

Además, el jurado también reconoció a Cortina como defensor de los Derechos Humanos, que trabajó por la defensa de la población vulnerable, los niños, con el fin de que no se les negasen derechos como el que todo niño tiene a no ser separado de su madre y a vivir bajo el amparo de sus padres, como reconoce el principio número 6 de la Declaración de los Derechos del Niño".

Por último, el jurado también tuvo en cuenta "toda la trayectoria de su vida, que se caracterizó por su compromiso en la defensa de los más débiles, lo que le llevó a situaciones de peligro y riesgo para su propia vida".

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