El recorte presupuestario del 13,1% en tres años afecta a la excelencia de las universidades, según un estudio

Actualizado 07/07/2014 13:58:59 CET

MADRID, 7 Jul. (EUROPA PRESS) -

 

Los recursos públicos de las universidades españolas se redujeron un 13,1 por ciento entre 2009 y 2012, un recorte que ha afectado directamente a la actividad investigadora y de transferencia, situando en negativo tanto los índices de excelencia como los de liderazgo de sus publicaciones científicas.

Así se desprende del informe sobre la contribución de las universidades españolas de la Fundación CYD presentado este lunes por el vicepresidente de la entidad, Francesc Solé; y el coordinador del trabajo, Martí Parellada; según el cual sólo la inversión universitaria en I+D+i se redujo en 2011 a niveles de 2008.

Según han explicado, entre 2009 y 2012 los ingresos no financieros de las universidades españolas cayeron un 13,1%, es decir, un recorte superior a 1.300 millones de euros, que se ha amortiguado, en parte, por la subida de precios de matriculación, que asciende a 218 millones de euros por el aumento de las tasas.

"No podemos seguir con la política de reducción de recursos públicos en las universidades españolas. Si pensamos que son un elemento claro para mejorar la situación en el medio y largo plazo, no es razonable que no se priorice en el presupuesto", ha destacado Parellada.

CAÍDA DE INGRESOS PRIVADOS

La caída de ha producido también en los ingresos privados, con un 14,8% de reducción en 2012 respecto del año anterior, un 11% menos de empresas colaboradoras y la captación de recursos para I+D+i a niveles de 2005. De este modo, mientras en la década de los 2000 España fue el tercer país de la OCDE con más crecimiento de la inversión en universidad, se ha revertido ahora la tendencia.

El recorte no ha sido homogéneo y ha profundizado en las diferencias ya existentes entre las comunidades autónomas: mientras en unas la caída de ingresos ha superado el 34%, en otras no ha llegado al 4%, conforme ha destacado Parellada. También ha profundizado en las divergencias frente a otros países europeos, especialmente los del norte, donde el impacto de la crisis no ha impactado tanto en la inversión de la universidad.

La principal consecuencia de los recortes se ha traducido en las transferencias de conocimiento: "continúa la disminución ininterrumpida del peso que tienen los autores españoles (liderazgo) y cae el número de publicaciones que se encuentran entre el 10% de las más citadas a nivel mundial (excelencia)", ha señalado.

Estas cifras contrastan con el hecho de que el volumen de publicaciones mantiene una tendencia al alza, con más de 70.000 en 2012, el 11,3% de las emitidas en Europa Occidental y el 3,15% de todas las del mundo. Lo mismo ocurre con las solicitudes de patentes, el 18,3% de las que se piden en España salen de la universidad.

Para los expertos, tiene que ver con la "inercia positiva" de las universidades españolas, que cuentan con equipos de investigación consolidados que han soportado el envite de los recortes presupuestarios. No obstante, advierten de la reducción del personal docente investigador, que cayó por tercer año consecutivo en el curso 2012/2013.

MENOS UNIVERSITARIOS, MENOS EXPECTATIVA LABORAL

La situación económica ha tenido efectos en otros ámbitos. El número de universitarios se redujo por primera vez en el curso 2008/2009, mientras se producía un aumento notable de los alumnos de ciclos formativos de grado superior, que ya son el 22,7% del total. Desde 2007 y hasta 2013, este alumnado ha crecido un 50%, frente a un 5% de los estudiantes de Universidad, que se redujeron un 0,5% el curso pasado.

Parellada atribuye este fenómeno a varios factores, como el encarecimiento de las tasas de matriculación, de lo que habrá que analizar el impacto a más largo plazo, y el "empeoramiento" de las condiciones de inserción laboral así como la caída de las expectativas de encontrar un trabajo adecuado a la formación superior obtenida.

En este sentido, ha apuntado que la crisis ha profundizado en la "sobre educación": el 32% de los graduados trabajaban en 2012 en puestos que requerían una menor cualificación, un 2% más que en 2009. Además, ha aumentado el tiempo medio que necesita para encontrar trabajo, aunque sus tasas de inserción sigan siendo mejores que las del resto de la población (10% menos de tasa de paro).

El experto relaciona esta cuestión con que más del 22% de las 7.400 titulaciones que se ofrecen en España tienen menos de 50 alumnos de nuevo ingreso cada año, algo que afecta especialmente a las ingenierías, las arquitecturas y las humanidades y para lo que se necesitan "políticas públicas" e información que permita a los aspirantes conocer los resultados laborales de los graduados en cada rama.

HAY "SÍNTOMAS POSITIVOS"

Con todo, Fundacion CYD llama la atención sobre la aparición en 2013 de "incipientes signos de crecimiento económico" y que "ya están dando lugar a cambios en algunas estadísticas y en la percepción de la universidad", con una variación positiva de las ofertas laborales ofrecidas a los servicios públicos de empleo y una reducción "aunque ligera" de las tasas de paro para los universitarios.

Asimismo, el barómetro que realiza la entidad encuentra este año "un pequeño repunte" en la percepción de la contribución de las universidades al desarrollo económico y social de España, después de una caída en el nivel de mejora que se había observado en el estudio de 2007.

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