Uno de cada tres hogares andaluces no limita a menores la TV e Internet

Presentación del Barómetro Audiovisual de Andalucía de 2014
EUROPA PRESS
Publicado 28/05/2015 18:57:47CET

El 25% de los andaluces recurre preferentemente a Internet para entretenerse e informarse, con pujanza de las redes sociales

SEVILLA, 28 May. (EUROPA PRESS) -

Uno de cada tres hogares andaluces con menores de 13 años no impone reglas o límites al visionado de la televisión, sin que tampoco existan normas al respecto para la utilización de Internet, según una de las principales conclusiones del Barómetro Audiovisual de Andalucía 2014, presentado este jueves por el Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA).

En rueda de prensa, la presidenta del CAA, Emelina Fernández, ha recalcado en este sentido que, a pesar de la irrupción de la Red en el espectro social, la televisión sigue siendo "absolutamente hegemónica" --aunque con tendencia descendente-- en la búsqueda de entretenimiento e información, ya que un 98,7 por ciento de los encuestados asegura verla a diario, con una media de visionado de tres horas y siete minutos, frente al 62,8 por ciento de Internet o el 60,2 por ciento de la radio. Ello da cuenta de la "fortísima" capacidad de la televisión para imponer discursos y narrativas entre la población.

Así, la que supone la séptima edición del barómetro refleja, frente a la necesidad de un consumo "responsable" en cuanto a los menores como colectivo "vulnerable" y que precisa de "alfabetización mediática", que en el 70 por ciento de unidades familiares restante donde sí se aplican métodos de control parental la fórmula más frecuente es limitar el horario de visionado, según dijo el 69 por ciento de los encuestados, método que se combina con el acompañamiento a la hora de ver los programas de televisión (30%) y a la selección del canal que ve el menor.

En cuanto al control de los horarios, la mayoría de las familias con menores de 13 años fija las 22,00 como hora límite para que estos estén frente al televisor, si bien existe un 21 por ciento que admite el visionado hasta las 23,00 horas. En fin de semana, estas horquillas se amplían: el 38,4 por ciento permite a sus hijos menores de 13 años ver la televisión hasta las 23,00, y un 20 por ciento hasta las 0,00: solo un 16 por ciento mantiene en las 22,00 el límite.

La mayor parte de los hogares andaluces (69%) cree que protege de forma eficaz a sus hijos menores de los contenidos a los que acceden a través de diversas pantallas, aunque un 16,5 por ciento ve imposible controlar lo que ven. De hecho, en el uso de Internet, un amplio porcentaje de hogares con niños (47%) establece límites horarios como medida de control. Un 48,3 por ciento señaló el acompañamiento a sus hijos en la navegación por la red, un 23,4 por ciento pone o induce la web que estos visitan y un 11 por ciento se decanta por dispositivos de control parental.

MEZCLA DE INFORMACIÓN Y OPINIÓN

El estudio también constata, pese al mantenimiento de la televisión, el avance de la Red como primera elección para informarse, que ha crecido 18 puntos en las preferencias de los andaluces en los últimos siete años, hasta acaparar la atención informativa del 25,5 por ciento de la población --dos de cada tres jóvenes de 16 a 24 años--, con una llamativa pujanza por las redes sociales, en lo que supone una "legitimización" de éstas y la aparición de un nuevo paradigma mediático e informativo en ciernes, al tratarse de un espacio "de libertad, participativo, plural e intertextual". La radio se mantiene, con el 13 por ciento.

Pese a este liderazgo del papel informativo que se adjudica a la televisión, las opiniones de los andaluces son muy críticas en este aspecto: una inmensa mayoría, el 72,7 por ciento, piensa que los informativos televisivos mezclan información y opinión sin distinguir o separar ambas. Sin embargo, más de la mitad de los encuestados (53%) dice sentirse bien informado.

La posición de los andaluces respecto al pluralismo político en radio y televisión es también muy crítica: el 61 por ciento cree que no se cumple este principio constitucional, y un 45,7 por ciento responde que la radio tampoco lo respeta. De hecho, Fernández ha dado su opinión personal respecto a los bloques medidos de información política señalando que, a su juicio, "no son útiles". No obstante, y en un contexto en que la información, según la consejera del CAA Cristina Cruces, se ha "banalizado", se observa un aumento del interés por la información política.

Por otro lado, más de un 70 por ciento de la población piensa que los informativos mezclan noticias objetivas y opiniones subjetivas sin que los espectadores puedan distinguirlas claramente.

LOS PROGRAMAS DEL CORAZÓN, LA MAYOR PREOCUPACIÓN

La sobreabundancia de programas del corazón (26%) y la excesiva publicidad (16,4%) son los aspectos que más preocupan de la televisión. Los contenidos televisivos más seguidos por la audiencia andaluza son informativos (59%), ficción (47,2%), y entretenimiento (40%) y concursos (19,7%).

El barómetro de este año desvela además que una parte importante de los andaluces echa en falta el reflejo de determinados colectivos sociales en televisión: un 37,6 por ciento piensa así, mientras que un 44,4 por ciento cree que la televisión suele hablar de todos los colectivos. Cuándo se les pide que identifiquen dichos colectivos, la mayoría se decanta por las personas sin hogar, en situación de marginalidad o de pobreza.

Como cada año, el estudio consulta a la ciudadanía sobre la necesidad de regular los contenidos audiovisuales y la publicidad por parte de una institución pública, a lo que un 78 por ciento responde que sí. Las funciones que los andaluces atribuyen a un órgano regulador público de los contenidos audiovisuales son, sobre todo, de protección a la infancia y de protección ante contenidos contrarios a la igualdad y la dignidad de las personas --tareas mencionadas por el 25,5 y el 23 por ciento, respectivamente--. Le siguen la garantía del respeto al pluralismo, con el 10,8 por ciento, y la atención de quejas y sugerencias, con el 8,5 por ciento.

A pesar de este alto grado de concienciación de la audiencia ante la responsabilidad de los medios y la necesidad de regulación externa, su disposición a reclamar sigue bajando. Un 36,7 por ciento de los encuestados se muestra dispuesto a poner una queja ante contenidos audiovisuales que considere lesivos con derechos fundamentales, frente a un 61,5 por ciento que no lo haría. La razón principal argüida para esta falta de motivación a quejarse está en que no merece la pena o no hacen caso de las quejas (41%).

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