Cañizares sostiene que la actual crisis económica "solapa" y "esconde" una "crisis de valores"

Actualizado 24/02/2009 15:27:08 CET

Cree que los cristianos no servirían a la humanidad si se callaran y aceptasen la "privacidad" de la fe

TOLEDO, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

El cardenal arzobispo de Toledo, monseñor Antonio Cañizares, afirmó hoy que la actual crisis económica "solapa" la existencia también de una crisis de valores en el mundo, al tiempo que consideró que los cristianos no servirían a la humanidad si se callaran y aceptasen la privacidad de la fe y manifestó que "los cristianos no podemos ser condenatorios de nadie" pero "estamos obligados a ofrecer lo que somos".

Durante su intervención en el II Foro Cope Castilla-La Mancha, Cañizares explicó que "los católicos españoles, como los católicos de todo el mundo, lo que tenemos que hacer es ofrecer a los hombres un testimonio de lo que somos, algo que a nosotros nos ha llegado y hemos recibido, y que nosotros lo ofrecemos a los demás".

Según afirmó el también prefecto de la Congregación para el Culto Divino de la Santa Sede, "la fe por su carácter propio es pública porque afecta a toda la persona y la persona es siempre pública, vive en la sociedad, y esto no se puede ocultar. No podemos ocultar lo que somos y esto requiere convencimiento y certeza", puntualizó.

Continúo diciendo que "la Iglesia no está en contra de la verdadera y sana laicidad. La sana laicidad es el respeto a la autonomía de lo profano y el respeto a la autonomía del hombre. Pero sin embargo, esto no es decir que se pueda relegar a Dios a la esfera de lo privado, que Dios no cuente", apuntó.

Preguntado si en España existe un complejo histórico sobre que lo religioso no es progresista, el purpurado toledano lamentó que se haya identificado "religioso con conservador en el sentido peyorativo" y que se apueste por el cambio solo por el cambio. En este punto, criticó también que se apueste por el progreso sólo por el progreso.

"La Iglesia apuesta por el progreso del hombre, apuesta por el futuro del hombre, ya que la Iglesia es presencia de futuro y presencia de esperanza", continúo Cañizares, quien aseveró que "toda la Iglesia se caracteriza por querer hacer hombres nuevos y eso no podemos ocultarlo porque traicionaríamos al progreso del hombre".

Explicó que en muchas ocasiones se dirige a los jóvenes y les dice: "Si tuviéramos el remedio contra el cáncer, contra el Sida, contra las enfermedades terribles de nuestro tiempo, si lo tuviéramos ¿lo podríamos callar?. Si lo callásemos seríamos unos traidores que podríamos ser condenados de lesa humanidad".

FE Y RAZÓN

Cañizares se dirigió a todas las personas que puedan sufrir crisis de valores, aconsejándoles que se guíen por la fe y la razón ya que, según indicó, "el hombre no tiene futuro si simplemente mira al ras de suelo". Asimismo, consideró que "la fe y la razón en estos momentos es la gran clave de futuro de la humanidad".

Por otro lado, el cardenal toledano destacó que Occidente está afectada por una gran revolución cultural y por lo tanto España también la sufre. Esa revolución cultural, dijo, conlleva una visión del hombre diferente y el olvido de Dios. "Hay una crisis profunda de los derechos fundamentales", proclamó.

Además, explicó que "la Iglesia tiene la responsabilidad de formar a la gente" y por ello, en su opinión, ha de cuidar mucho la educación católica. En este sentido, pidió a los colegios católicos que "sin ningún temor" ofrezcan la identidad católica a sus alumnos "porque el ordenamiento jurídico español lo permite".

Durante su alocución, el cardenal dijo que "la crisis económica no está sola ya que viene acompañada y ahondada por crisis del hombre y de valores y principios morales y de debilitamiento de instituciones tan básicas y fundamentales como la familia, la escuela, y la universidad, y con una falta de recursos que todo ello conlleva".

A su juicio, la crisis económica "solapa y esconde" una crisis de valores, una crisis de ser y de humanidad. "Es curioso como en estas fechas se buscan a expertos financieros como si esta crisis tuviese solo soluciones técnicas mientras que nadie quiere entender que la raíz está en la modificación de las actitudes personales".