Catalá pide "no bajar la guardia" frente a "ideologías racistas" para que no se repita un "horror" como el Holocausto

García-Escudero, Catalá e Isaac Querub en el acto por la Memoria del Holocausto
EUROPA PRESS
Publicado 29/01/2018 15:34:52CET

   MADRID, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -

   El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha pedido "no bajar la guardia" frente a las "ideologías racistas" que aún perviven, durante el Acto Oficial en Memoria del Holocausto que se ha celebrado como cada año este lunes 29 de enero el Senado.

   En este acto, los representantes de los más de seis millones de judíos exterminados por los nazis y de los decenas de miles de gitanos, homosexuales, republicanos, testigos de Jehová o personas con discapacidad mental, también víctimas de los campos de concentración y exterminio nazi han pedido una sociedad en la que se eduque en el respeto al diferente.

   Este sábado 27 de enero se conmemoró el Día Internacional en Memoria de las víctimas del Holocausto, cuando se cumplían justo 73 años de la liberación en 1945, por las tropas soviéticas, del campo de concentración y exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau.

   "Fue una época afortunadamente superada de odio y de persecución, pero no debemos bajar la guardia, desgraciadamente las ideologías racistas no han desaparecido de nuestro mundo. Por eso hoy no nos basta con recordar, necesitamos también leyes que aseguren la convivencia. El reconocimiento y la defensa de los derechos de las minorías ha sido y seguirá siendo uno de los objetivos principales del Gobierno", ha asegurado Catalá.

   También ha recordado especialmente a los republicanos españoles que fueron deportados a los campos de concentración y exterminio nazis, así como, por otra parte, a los 18 diplomáticos españoles, como Ángel Sanz Briz, los conocidos como 'Justos entre las naciones' que salvaron la vida a miles de judíos. Además, ha insistido en la necesidad de seguir celebrando estos actos en recuerdo del Holocausto para "evitar que se repita" semejante "horror".

   Esta memoria, según ha añadido el presidente del Senado, Pío García Escudero, impedirá "caer en una imperdonable insensibilidad ante cualquier crimen contra la humanidad" y ayudará a reforzar "un férreo compromiso de combatirlo de raíz". "Porque nada semejante al Holocausto puede volver a tener lugar jamás sobre la faz de la Tierra", ha remarcado.

   Por ello, ha pedido "estar muy atentos" para no dejarse nunca "embaucar por los incitadores del odio", para no "desentenderse de las injusticias sobre el otro" y para no dar margen a situaciones de "discriminación, abuso o violencia". "La suma solidaria de pequeños pero firmes actos individuales es lo único capaz de concentrar la fuerza suficiente para derrotar a los intolerantes por muy poderosos que parezcan", ha apuntado.

UNA EDUCACIÓN QUE PROVEA CIUDADANOS LIBRES Y VALIENTES

   En nombre de los más de seis millones de judíos asesinados, el presidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), Isaac Querub, ha abierto el acto reiterando la petición que ya hicieron el año pasado de un Pacto Nacional por una Educación basada en "la libertad y el derecho a la diferencia".

   "El Holocausto nos enseña que necesitamos una educación que provea ciudadanos libres, valientes, que sepan distinguir entre lo correcto y lo fácil, que no sean testigos silenciosos y pusilánimes de injusticias y abusos hacia sus semejantes", ha señalado.

   En esta línea, ha celebrado el reciente anuncio de la próxima firma de un convenio de colaboración entre la FCJE y el Ministerio de Educación para la erradicación del antisemitismo en España.

   Además, ha alertado de que en la actualidad existe en las sociedades occidentales un "repliegue populista que aviva la desconfianza al diferente y despierta sentimientos xenófobos" que ha provocado niveles de odio más altos hacia los judíos y otras minorías y repuntes de violencia.

   Así, ha advertido de que la democracia es "muy frágil" aunque parezca bien asentada y ha pedido al Estado que esté alerta para "blindarse ante actitudes totalitarias". "Sería una peligrosa ingenuidad creer que el Holocausto es un problema del pasado que guarda poca relación con nosotros y peor sería afirmar que el antisemitismo solo atañe a los judíos", ha agregado Querub.

POSICIONES RACISTAS QUE PERVIVEN

   Por su parte, el director del Instituto de Cultura Gitana, Diego Luis Fernández, que ha intervenido en nombre de los gitanos víctimas del exterminio nazi, ha indicado que el Holocausto fue el episodio histórico que demostró con "más rotundidad" la discriminación contra el pueblo gitano, aunque ha advertido de que aún hoy en el siglo XXI, "con otros matices", siguen existiendo "posiciones racistas".

   "Nos exterminaron porque éramos un pueblo extraño, misterioso, que creemos que cada día que nace es un regalo nuevo, y porque estábamos en contra de determinadas convicciones sociales", ha subrayado.

   Si bien, ha precisado que "lo grave" no es que eso ocurriera durante el Holocausto sino que "con otros matices se siguen sustentando posiciones racistas en el siglo XXI por las mismas causas en gran parte de países".

   Por ello, ha pedido a Dios que ayude a construir "una sociedad donde quepan los diferentes" y que ayude a las autoridades, a los jueces y tribunales "a que comprendan al pueblo gitano y a que cuando hay agresiones racistas siempre haya una respuesta justa" pues, según ha lamentado, "no siempre ha ocurrido así". Los gitanos, según ha defendido, "tienen un futuro" y "su tiempo comenzará cuando se les reconozca".

10.000 ESPAÑOLES EN CAMPOS DE CONCENTRACIÓN Y EXTERMINIO

   Mientras, Concepción Díaz Berzosa, de Amical Mathausen, asociación que representa a los españoles deportados a los campos nazis, ha recordado que unos 10.000 españoles, en su mayoría republicanos exiliados, fueron deportados entre 1940 y 1945 a campos de concentración y exterminio. Para ellos ha pedido un reconocimiento jurídico como víctimas así como la divulgación en todos los ámbitos del sufrimiento que vivieron.

   Asimismo, en el "contexto actual de crisis económica, social y humanitaria", ha exigido a los representantes políticos de Europa y del mundo que la memoria del pasado "tenga un papel principal en sus discursos y políticas" y ha denunciado "los discursos de la extrema derecha cargados de nacionalismo, xenofobia, racismo, antisemitismo, intolerancia y exclusión".

   Durante el Acto en Memoria del Holocausto también se ha procedido al encendido de seis velas en recuerdo de: los seis millones de judíos víctimas del Holocausto --en su encendido ha participado el superviviente de la Shoá, Zvi Szlamowicz--; de los 1,5 millones de niños judíos asesinados; de los gitanos, homosexuales, personas con discapacidad, testigos de Jehová y republicanos que sufrieron el exterminio nazi; de los Justos entre las Naciones; de los que lograron sobrevivir; y por la preservación de la memoria de todos ellos.