Cesal cifra en 250.000 los niños soldados y pide que se revisen los conflictos "para conciliar una cultura de paz"

Actualizado 22/05/2007 19:13:37 CET

Agnes Ocitti, una "niña soldado" raptada con 14 años en Uganda, relata el "cautiverio" que vivió

SEVILLA, 22 May. (EUROPA PRESS) -

El director de Educación para el Desarrollo de la organización no gubernamental de cooperación internacional Cesal, José Fernández Crespo, cifró hoy en más de 250.000 "niños soldados" que son utilizados por fuerzas o grupos armados", al tiempo que pidió a la comunidad internacional que "revise" los más de 30 conflictos armados que continúan activos, con el fin de "conciliar una cultura de paz donde vivir con mayor calidad de vida".

En una entrevista concedida a Europa Press, Fernández Crespo, que hoy participó en Sevilla en una conferencia enmarcada en el Proyecto de Sensibilización que Cesal está impulsando, destacó, principalmente, la situación armada del norte de Uganda (África), donde niños de siete y ocho año son "secuestrados, les anulan la personalidad para que no puedan tener conciencia de lo que hacen y los utilizan como armas".

En este sentido, explicó que el Ejército de Resistencia del Señor en Uganda sitúa a estos niños en el frente, en primera fila, como "escudos humanos", mientras que las niñas son utilizadas como "objeto sexual para los comandantes de alto rango".

En cuanto a este ejército de Uganda, el director de Educación para el Desarrollo de Cesal aseguró que está comandado por una persona que dice hablar con Dios, de modo que cualquier orden que dé es considerado por los menores como un "valor sagrado". Un ejemplo de la "complicada situación", según destacó, es que obligan a los menores a matar a sus familias para que pierdan sus vínculos y no intenten escapar.

No obstante, Fernández Crespo apuntó que la única salida posible ante este drama es un camino educativo con los adolescentes en centros de recuperación que "reconstruya sus lazos psicoafectivos para poder afrontar este problema".

"MIRADA POSITIVA".

Un ejemplo de esta "reconstrucción vital" es la experiencia de Agnes Ocitti, una "niña soldado" que fue raptada con 14 años, en 1996, por el Ejército de Resistencia del Señor en Uganda junto a otros 30 menores durante tres meses.

Ocitti relató a Europa Press el "cautiverio" que vivió cuando llegaron a su escuela a secuestrarlos, aunque a los tres meses 24 personas pudieron escapar refugiándose en un punto militar. "Fue entonces, tras mi liberación, cuando decidí convertirme en abogada y trabajar en los campos de desplazados de Uganda", concluyó.

Por último, Ocitti, que ahora tiene 26 años y es licenciada en Derecho, señaló que no ha olvidado lo que sucedió, pero "no quise que esos tres meses destrozaran mi futuro". "En vez de ver el aspecto negativo, decidí ayudar con mi trabajo, porque quiero causar un impacto positivo en la gente de Uganda", aseveró la joven.

CESAL es una organización de cooperación internacional sin ánimo de lucro no gubernamental que nació en 1988 de una experiencia cristiana, por lo que "se mueve a partir de los criterios y sugerencias de la Doctrina Social de Iglesia, según se define, y cuya misión "es trabajar para mejorar las condiciones de vida" de los destinatarios de sus proyectos de desarrollo.

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